Anguila ingresa 30 millones al año gracias a su dominio .ai

Anguila, un territorio británico de ultramar en el Caribe de poco más de 100 kilómetros cuadrados y 16.000 habitantes, podía generar en 2023 más de 30 millones de euros en ingresos por registros de su dominio de nivel superior .ai, el mismo que utilizamos en este medio. El boom mundial de la inteligencia artificial convirtió ese sufijo en un activo muy cotizado entre empresas tecnológicas, con consecuencias directas en las arcas de la isla.

Un dominio que vale más que el turismo

Los 30 millones de euros que pueden llegar de los registros de dominios no son nada frente a las inversiones en IA a nivel global, pero para Anguila representan alrededor del 10% de su PIB (que fue de 300 millones de dólares en 2021). Las registradoras como GoDaddy o DonDominio pagan a Anguila 140 dólares por cada registro de dos años, y ese precio sigue subiendo por la demanda.

Vince Cate, al frente de la administración del dominio .ai para Anguila durante décadas, lo dejaba claro: «Desde el 30 de noviembre, todo es muy diferente aquí», en referencia al lanzamiento de ChatGPT de OpenAI en noviembre de 2022. Las inscripciones prácticamente se doblaron en el año siguiente. Para poner la cifra en perspectiva: los ingresos por el dominio .ai fueron 7,4 millones de dólares en 2021; en 2023 se esperaba cuadruplicarlos.

ccTLDs que encontraron un uso inesperado

Los dominios de nivel superior de código de país (ccTLD, por sus siglas en inglés) nacieron para dar a cada nación presencia propia en internet, pero algunos han terminado por adquirir un valor muy diferente al original. El .tv de Tuvalu se usa para cadenas de televisión y plataformas de streaming. El .fm de los Estados Federados de Micronesia, para emisoras de radio y música. Ahora el .ai de Anguila sigue el mismo camino, pero impulsado por la industria con más dinero encima de la mesa en años recientes.

Empresas como Stability AI, Character AI o imagestock.ai utilizan direcciones .ai, y la lista sigue creciendo cada vez que una startup del sector elige nombre y dominio. El modelo de negocio de la IA ya no se mide solo por capacidad bruta, y eso incluye hasta las decisiones de branding y nomenclatura: un dominio .ai comunica de forma instantánea a qué se dedica la empresa.

Quién se beneficia realmente del auge de la IA

El caso de Anguila es un ejemplo atpico de cómo los beneficios de una tendencia tecnológica pueden llegar a lugares inesperados. No es una empresa de chips, ni un laboratorio de modelos fundacionales, ni un proveedor de infraestructura cloud. Es un territorio que tiene la suerte histórica de poseer un ccTLD que coincide con el acrónimo de una de las tecnologías más demandadas de la última década.

La pregunta que surge es cuánto durará. Aunque algunos expertos ya en 2023 anticipaban un enfriamiento del boom de la IA, los números no han dado tregua. La brecha dentro del mundo de la IA no siempre la gana quien tiene mejores modelos, sino quien está bien posicionado para capturar valor en cada parte de la cadena, y Anguila ha encontrado una posición muy cómoda en ese mapa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué tiene Anguila el dominio .ai?

Porque la Unión Internacional de Telecomunicaciones asignó el código de país «AI» a Anguila (Anguilla, en inglés) cuando se distribuyeron los ccTLD en los años 80 y 90. La isla administra ese dominio desde 1995 y cobra por cada registro.

¿Cuánto cobra Anguila por un dominio .ai?

Las registradoras pagan 140 dólares a Anguila por cada registro de dos años. El precio al público puede ser mayor dependiendo de la registradora y de si el dominio tiene un sobreprecio por ser corto o premium.

¿Qué otros países se benefician de ccTLD populares?

Tuvalu con .tv, Micronesia con .fm o Montenegro con .me son ejemplos de territorios pequeños que han logrado ingresos extra gracias a que sus códigos de país coinciden con términos populares en otros idiomas o industrias.

¿Cuándo empezó el boom del dominio .ai?

El punto de inflexión fue el 30 de noviembre de 2022, fecha del lanzamiento de ChatGPT por parte de OpenAI. A partir de ahí, las inscripciones de dominios .ai se dispararon y el ritmo no se ha frenado desde entonces.

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