Anthropic levanta 30.000 millones en su Serie G y se coloca en 380.000 millones de valoración
Anthropic ha cerrado una ronda Serie G de 30.000 millones de dólares que eleva su valoración post-money a 380.000 millones, una cifra que consolida la escalada de capital en la carrera por la Inteligencia Artificial “de frontera” y, al mismo tiempo, refuerza el posicionamiento de Claude como producto empresarial. La operación está liderada por GIC y Coatue, y cuenta con una lista de inversores que mezcla grandes fondos de crecimiento, firmas de cobertura, capital riesgo y gestoras institucionales.
Según la compañía, el objetivo del megafinanciamiento es claro: acelerar investigación, desarrollo de producto y, sobre todo, expansión de infraestructura, el capítulo que más pesa en el balance de cualquier laboratorio que entrena y sirve modelos avanzados. Anthropic se presenta como un actor con tracción creciente en empresas y desarrolladores, con un enfoque especialmente fuerte en “IA para trabajo” y herramientas de programación.
Una ronda con sello institucional y ecosistema “full stack”
La Serie G está encabezada por GIC (fondo soberano de Singapur) y Coatue, y co-liderada por D. E. Shaw Ventures, Dragoneer, Founders Fund, ICONIQ y MGX, entre otros. Anthropic detalla además una larga lista de participantes, incluyendo nombres como Accel, BlackRock, Blackstone, Fidelity, Sequoia, Temasek o QIA, y añade un matiz relevante: la ronda incluye una parte de inversiones previamente anunciadas de Microsoft y NVIDIA.
La lectura industrial es evidente: el mercado está premiando a los grandes laboratorios capaces de combinar modelos con producto y distribución. Y, en ese triángulo, la infraestructura —capacidad de cómputo, disponibilidad multi-cloud y resiliencia operativa— se ha convertido en un factor tan competitivo como la calidad del modelo.
14.000 millones de run-rate: el dato con el que Anthropic quiere justificar el múltiplo
Anthropic afirma que su run-rate de ingresos (cifra anualizada) alcanza 14.000 millones de dólares, y que ese indicador ha crecido a un ritmo superior a 10× anual en cada uno de los últimos tres años. El CFO, Krishna Rao, vincula el tamaño de la ronda a un mensaje que, según la empresa, se repite entre clientes: Claude se está volviendo “crítico” para cómo trabajan muchas organizaciones.
La compañía aporta además métricas orientadas a la adopción enterprise: el número de clientes que gastan más de 100.000 dólares anuales habría crecido 7× en el último año; y los clientes con gasto anualizado superior a 1.000.000 habrían pasado de “una docena” hace dos años a más de 500 en la actualidad. Anthropic sostiene también que 8 de las 10 mayores empresas del Fortune 10 ya son clientes de Claude.
Para el mercado, estos datos cumplen una doble función: por un lado, apuntalan la narrativa de que la IA está entrando en fase de implantación escalada; por otro, intentan dar una base de negocio a valoraciones que ya rivalizan con grandes cotizadas.
Claude Code, el motor que explica la apuesta
El gran protagonista del comunicado es Claude Code, la suite de “agentic coding” que Anthropic llevó al público general en mayo de 2025. La empresa asegura que Claude Code ya supera 2.500 millones de dólares de run-rate, y que esa cifra se ha más que duplicado desde el inicio de 2026. También afirma que los usuarios activos semanales han crecido con fuerza desde el 1 de enero, y que las suscripciones empresariales se han multiplicado en lo que va de año.
Un dato especialmente llamativo —y difícil de ignorar en cualquier redacción tech— es la estimación citada por Anthropic: un análisis reciente habría calculado que el 4 % de los commits públicos en GitHub estarían siendo authored por Claude Code, el doble que un mes antes. Aunque se trata de una estimación, ilustra el punto clave: la programación asistida por IA está pasando de curiosidad a producción en flujos reales, y eso está creando un mercado de suscripciones con ARPU alto.
Anthropic añade otro detalle que refuerza el giro enterprise: más de la mitad de los ingresos de Claude Code ya vendrían del uso en grandes organizaciones. Es decir, el “coding” no se está quedando en el nicho developer: se está vendiendo como capacidad corporativa.
De “IA para programar” a “IA para operar”: Cowork, plugins y sanidad
En paralelo a Claude Code, Anthropic asegura haber acelerado lanzamientos: solo en enero habría anunciado más de 30 productos y funcionalidades. Entre ellos destaca Cowork, un concepto que extiende las capacidades de Claude Code a tareas de trabajo del conocimiento, y un paquete de 11 plugins open source para especializar el asistente por roles (ventas, legal, finanzas, etc.). Además, Anthropic remarca que Claude for Enterprise ya estaría disponible para organizaciones que operan bajo HIPAA, ampliando su cobertura a sanidad y life sciences.
El mensaje es coherente con el resto del texto: la compañía quiere que Claude se entienda como una plataforma de “trabajo” y no solo como un chatbot.
Opus 4.6 y la carrera por medir “valor económico” del modelo
Anthropic también utiliza el anuncio para proyectar potencia técnica: su modelo más reciente, Opus 4.6, lanzado “la semana pasada” según el comunicado, estaría orientado a ejecutar agentes capaces de gestionar categorías completas de trabajo, generando documentos, hojas de cálculo y presentaciones con acabado profesional. Además, Anthropic afirma que Opus 4.6 lidera GDPval-AA, un benchmark centrado en tareas de trabajo del conocimiento con valor económico (finanzas, legal y otros dominios).
Sin entrar en una guerra de benchmarks, el detalle importa porque apunta al cambio de criterio: el sector está intentando medir la IA no solo por razonamiento abstracto, sino por su capacidad de generar resultados útiles en contextos empresariales.
Infraestructura: multi-cloud real y hardware diversificado
Otro punto diferencial que Anthropic recalca es su disponibilidad en las tres grandes nubes: AWS (Bedrock), Google Cloud (Vertex AI) y Microsoft Azure (Foundry). A ello suma una estrategia de cómputo diversificada: Claude se entrenaría y ejecutaría sobre AWS Trainium, Google TPUs y GPUs de NVIDIA, lo que permitiría ajustar cargas a diferentes tipos de chips y mejorar resiliencia.
En un mercado donde el suministro de aceleradores y la capacidad eléctrica de los centros de datos se han convertido en limitadores, la diversificación de hardware y plataformas se vende como una ventaja: menos dependencia de un único proveedor y mayor margen para asegurar capacidad.
Una señal sobre el nuevo estándar del sector
Más allá del tamaño, la Serie G de Anthropic es una señal de época: el mercado está consolidando una lógica donde los laboratorios punteros se financian como si fueran “infraestructura crítica”. Las cifras también elevan el listón para el resto: competir en modelos, producto, seguridad e infraestructura exige capital a una escala que hace dos años parecía reservada a gobiernos o a hiperescalares.
Para la industria europea —clientes regulados, sectores críticos y empresas que buscan alternativas multi-cloud— el subtexto es claro: la IA empresarial se está convirtiendo en un mercado de plataformas, y Anthropic quiere estar en el centro de esa transición.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa una valoración “post-money” de 380.000 millones en una ronda Serie G?
Es la valoración de la empresa después de cerrar la inversión. En este caso, Anthropic afirma que, tras inyectar 30.000 millones, la compañía quedaría valorada en 380.000 millones.
¿Por qué Claude Code pesa tanto en la historia de crecimiento de Anthropic?
Porque Anthropic lo presenta como un producto con ingresos anualizados superiores a 2.500 millones y creciente adopción enterprise, lo que convierte la programación asistida por IA en un motor comercial medible.
¿Qué implica que Claude esté disponible en AWS, Google Cloud y Microsoft Azure?
Reduce fricción para grandes empresas que operan en estrategias multi-cloud: pueden integrar Claude donde ya tienen datos, identidades y controles, sin depender de una sola nube.
¿En qué se va a gastar Anthropic los 30.000 millones?
Según la compañía, en investigación de frontera, desarrollo de producto y expansión de infraestructura (cómputo y despliegue), con el objetivo de llevar Claude “a donde estén sus clientes”.
vía: anthropic








