Alibaba presenta Qwen 3.5 y empuja la “IA agéntica” con un modelo multimodal de pesos abiertos

Alibaba ha subido una marcha en la carrera global de la inteligencia artificial con el lanzamiento de Qwen 3.5, una nueva generación de modelos diseñada para la llamada “era agéntica”: sistemas capaces no solo de responder, sino de planificar y ejecutar tareas de varios pasos con ayuda de herramientas, flujos de trabajo y acciones dentro de aplicaciones. El movimiento llega en un momento de alta presión competitiva en China, donde grandes tecnológicas y laboratorios emergentes están encadenando lanzamientos de modelos para ganar tracción antes y después del Año Nuevo Lunar.

Según la compañía, Qwen 3.5 mejora la eficiencia y reduce el coste operativo frente a su generación anterior, con el objetivo de facilitar despliegues a escala y acelerar la adopción en productos y empresas. Entre los mensajes más repetidos está el salto hacia capacidades “visuales” orientadas a agentes: la idea de que el modelo pueda interpretar entradas multimodales y, a partir de ahí, tomar acciones en entornos reales, desde escritorio hasta móvil, dentro de procesos guiados por el usuario. Reuters recoge que Alibaba presume de un modelo pensado para tareas complejas, con mejoras de eficiencia y un foco explícito en automatización y productividad.

Un “flagship” de pesos abiertos: por qué importa el detalle

Más allá del titular, Qwen 3.5 se presenta con una estrategia dual que ya se está convirtiendo en patrón en la industria:

  1. Versión de pesos abiertos para quien quiera desplegar y controlar la infraestructura.
  2. Versión alojada (hosted) para consumo inmediato, sin gestionar servidores ni GPUs.

En el ecosistema Qwen, el modelo emblemático que está marcando el lanzamiento es Qwen3.5-397B-A17B, descrito como un modelo con 397.000 millones de parámetros y una arquitectura Mixture-of-Experts (MoE), donde el número de parámetros “activos” por token se reduce a 17.000 millones. El enfoque busca un equilibrio: capacidad de razonamiento y generación a gran escala, pero con una ruta más eficiente para inferencia que la de un modelo denso equivalente. En la práctica, esto no significa “ligero”, pero sí una apuesta por hacer viable el rendimiento en escenarios de producción.

El otro punto crítico, especialmente para desarrolladores, es la ventana de contexto. La ficha del modelo indica un contexto de 262.144 tokens, con posibilidad de extenderlo a rangos del orden de 1.010.000 tokens en configuraciones compatibles, mientras que la variante Qwen3.5-Plus se plantea como versión gestionada con 1.000.000 de tokens por defecto y herramientas integradas a nivel de plataforma. En un mundo donde los asistentes de programación, los agentes de soporte y los copilotos corporativos “leen” grandes volúmenes de información (repositorios, documentación, históricos), el contexto ya no es un extra: es parte del producto.

Multimodalidad y agentes: el giro estratégico

Alibaba enmarca Qwen 3.5 como un paso hacia agentes multimodales “nativos”: modelos capaces de combinar texto con comprensión visual y operar en tareas que requieren interpretación de pantallas, elementos de interfaz o entradas no puramente textuales. En el discurso de mercado, esto conecta con una realidad: la IA está dejando de ser una caja de chat para convertirse en una capa operativa sobre herramientas existentes (navegadores, suites de oficina, entornos de desarrollo, CRMs, sistemas internos).

A nivel técnico, el lanzamiento también se apoya en mejoras de arquitectura orientadas a escalado de contexto y eficiencia. Documentación técnica y socios de hardware destacan técnicas como Gated Delta Networks combinadas con MoE para reducir complejidad y sostener rendimiento cuando el contexto se dispara, un problema clásico en despliegues reales (latencia, coste por token, saturación de memoria). Para operadores de infraestructura, el mensaje es directo: el cuello de botella no es solo “tener GPUs”, sino mantener throughput y latencia cuando el producto exige contexto largo y respuestas rápidas.

China acelera el calendario: el “festival” de modelos como señal de mercado

El lanzamiento de Qwen 3.5 no se entiende aislado. En las últimas semanas, el mercado chino ha estado marcado por una sucesión de anuncios: actualizaciones de chatbots, modelos de vídeo, y una narrativa común alrededor de agentes y productividad. Reuters ha descrito este fenómeno como una auténtica “temporada” de modelos alrededor del Año Nuevo Lunar, con múltiples actores intentando colocar su tecnología como estándar antes de que el mercado decida qué APIs y qué ecosistemas se convierten en los más usados.

Esa carrera tiene un componente industrial: quien domina el despliegue —coste por inferencia, herramientas de desarrollo, compatibilidad con stacks de serving— domina el negocio. Y también tiene un componente geopolítico y comercial: China quiere reducir dependencia, exportar software y ganar cuota en mercados donde el precio y el control de datos pesan tanto como el rendimiento.

Implicaciones prácticas para sysadmins y desarrolladores

Para el público técnico, Qwen 3.5 pone encima de la mesa decisiones muy concretas:

  • Control vs comodidad. Pesos abiertos permiten ejecutar el modelo en infraestructura propia, con mayor control sobre datos, cumplimiento y personalización. La contrapartida es operativa: dimensionado, serving, observabilidad, costes de GPU, actualizaciones, seguridad del pipeline y control de acceso.
  • Licenciamiento y reutilización. La disponibilidad pública del stack y sus componentes bajo licencias abiertas facilita integrar Qwen en productos, prototipos y entornos corporativos con menos fricción que modelos totalmente cerrados.
  • Estandarización del serving. La documentación del proyecto apunta a despliegues con motores de inferencia populares en entornos de producción (por ejemplo, frameworks de serving de LLM que se han convertido en “lo normal” en MLOps moderno), lo que reduce la distancia entre “lo he probado” y “lo tengo en producción”.
  • La economía del token manda. El relato de Alibaba insiste en costes y eficiencia, un tema clave para cualquier equipo que haya intentado mover un asistente a producción: cuando sube el uso, la factura se vuelve el producto.

En paralelo, el anuncio empuja una tendencia: agentes que actúan, no solo que responden. Eso afecta a seguridad (permisos y “guardrails”), auditoría (qué acciones se ejecutaron y por qué), y gobernanza (qué datos se usaron para tomar decisiones). En empresas reguladas, el despliegue agéntico exige controles similares a los de un sistema crítico: trazabilidad, límites de acción y revisión humana cuando el riesgo lo justifica.


Preguntas frecuentes

¿Qué significa que Qwen 3.5 sea “agéntico”?
Que está orientado a flujos donde el modelo no se limita a generar texto: puede planificar pasos, usar herramientas y ejecutar acciones (por ejemplo, búsquedas, operaciones en apps o tareas encadenadas) dentro de un marco controlado.

¿Qué diferencia hay entre “pesos abiertos” y un modelo totalmente cerrado?
Con pesos abiertos, una organización puede desplegar el modelo en sus propios servidores, ajustar configuraciones y, en algunos casos, adaptar el sistema a necesidades internas, manteniendo mayor control sobre datos y operación.

¿Qué aporta un contexto de 262.144 tokens o incluso 1.000.000?
Permite trabajar con entradas enormes: documentación extensa, repositorios grandes, múltiples documentos a la vez o historiales largos. Es especialmente útil en asistentes de programación, análisis y automatización empresarial.

¿Es realista desplegar Qwen 3.5 en infraestructura propia?
Depende del caso de uso. Para pruebas y pilotos, sí, pero un modelo “flagship” de este tamaño suele requerir infraestructura de GPUs, diseño de serving y observabilidad de producción. Para muchos equipos, la versión alojada es el camino más rápido; para otros, la prioridad será el control de datos y la soberanía operativa.

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