Apple ha decidido acelerar su nueva etapa de Inteligencia Artificial con un movimiento poco habitual en su manual: apoyarse de forma explícita en tecnología externa para reforzar el corazón de Siri. La compañía ha confirmado un acuerdo multianual con Google para utilizar modelos Gemini y tecnología cloud asociada en futuras capacidades de Apple Intelligence y en una Siri más personalizada, en un giro estratégico que, según estimaciones de mercado, podría traducirse en ingresos de al menos 5.000 millones de dólares para Google durante la vida del contrato.
La cifra, que circula estos días en medios financieros y tecnológicos, no procede de un dato oficial publicado por Apple o Google. Es una estimación atribuida a Gene Munster, de Deepwater Asset Management, citada por Financial Times y replicada por varios medios especializados. Aun así, sirve para enmarcar una realidad que sí está confirmada: la alianza existe, es multianual y coloca a Gemini como pieza clave del plan de Apple para sacar a Siri del estancamiento.
Un acuerdo “no exclusivo” y una señal clara: Apple quiere resultados, no solo promesas
El anuncio llega después de meses de presión sobre Apple por el ritmo y la calidad de su despliegue de Apple Intelligence, y especialmente por los retrasos de la Siri “más inteligente”, con contexto personal y acciones dentro de apps. Reuters ya había informado en 2025 de que Apple retrasaba mejoras de Siri previstas inicialmente, moviéndolas a 2026. Ahora, la compañía intenta recuperar credibilidad con un socio que llega con músculo en modelos, infraestructura y experiencia operativa.
La declaración conjunta publicada por Google es contundente: Apple y Google han iniciado una colaboración multianual en la que la próxima generación de Apple Foundation Models se basará en modelos Gemini y tecnología cloud de Google, y esos modelos ayudarán a impulsar futuras funciones de Apple Intelligence, incluida una Siri más personalizada que debería llegar este año. TechCrunch ha añadido un matiz relevante para el sector: el acuerdo sería no exclusivo, lo que mantiene abierta la puerta a que Apple combine varios proveedores en determinadas capas o casos de uso.
El dinero, la duración y la gran incógnita: Apple no ha publicado las condiciones
La cifra de 5.000 millones toma fuerza porque encaja con una pieza previa del puzle. En noviembre de 2025, Bloomberg informó de que Apple estaría cerca de pagar alrededor de 1.000 millones de dólares al año a Google para usar un modelo Gemini personalizado de 1,2 billones de parámetros, orientado a procesar consultas complejas. Si el precio anual y la duración multianual fueran aproximaciones correctas, el cálculo aritmético conduce a un orden de magnitud similar al que plantea Deepwater: varios miles de millones a lo largo de un horizonte que podría extenderse hasta 2030.
Conviene subrayar la diferencia entre hechos y proyecciones: ni Apple ni Google han confirmado públicamente el importe. Lo que sí se puede afirmar es que el acuerdo es lo bastante relevante como para que Reuters lo describa como una “gran victoria” para Alphabet (matriz de Google) en la carrera por convertirse en proveedor de referencia para plataformas de consumo masivo.
Por qué Siri necesita a Gemini: contexto personal, acciones dentro de apps y “visión” en pantalla
En el plano del producto, la promesa es nítida: una Siri capaz de entender mejor el contexto personal del usuario, actuar dentro de aplicaciones y responder con más precisión cuando la pregunta exige razonamiento. Distintos medios han señalado que Apple busca activar funciones como el entendimiento de lo que aparece en pantalla y controles más profundos por aplicación, el tipo de capacidades que llevan años siendo el listón mínimo en asistentes impulsados por modelos modernos.
El elemento delicado es el de siempre: privacidad. La tesis de Apple consiste en que, incluso usando modelos Gemini, la experiencia se mantendrá bajo el paraguas de sus compromisos de seguridad —con ejecución en dispositivo y en su esquema de computación cloud privada cuando haga falta—, un punto que también aparece en la narrativa pública de la alianza.
La lectura industrial: Apple como “kingmaker” y Google como proveedor de infraestructura cognitiva
Desde un punto de vista de mercado, el acuerdo tiene dos lecturas simultáneas. Para Apple, es una forma de ganar tiempo y elevar el listón de Siri sin admitir una derrota estructural: a ojos del usuario final, seguirá siendo “Siri”, aunque el motor que resuelva preguntas complejas sea Gemini. Para Google, es otra cosa: una oportunidad de colocar su tecnología en el centro de la experiencia diaria de cientos de millones de dispositivos, en un escenario donde la distribución —el acceso al usuario— vale tanto como el modelo.
Financial Times interpreta este movimiento como parte de una estrategia en la que Apple, lejos de competir a base de gasto descomunal en centros de datos, elige socios y se coloca como árbitro entre grandes plataformas de Inteligencia Artificial, replicando, con matices, la lógica histórica de su relación con Google en otros ámbitos.
La consecuencia colateral es evidente: la alianza refuerza la posición de Google frente a rivales como OpenAI, que hasta ahora había logrado visibilidad en el ecosistema Apple a través de integraciones anteriores. Medios como The Verge han descrito el acuerdo como un reconocimiento tácito de que Apple necesita una palanca externa para cerrar la brecha en asistentes y experiencias conversacionales.
2026, el año en que Siri se juega su reputación
Para Apple, el reto ya no es anunciar funcionalidades, sino entregarlas con la consistencia que su base de usuarios espera. Para Google, la responsabilidad no es menor: si Gemini se convierte en el “cerebro” de una Siri renovada, la calidad del modelo, su latencia y su fiabilidad pasarán a formar parte —aunque sea indirectamente— de la percepción de Apple.
La alianza, en definitiva, dibuja una línea de tendencia que va más allá de Siri: la Inteligencia Artificial se está convirtiendo en un servicio de infraestructura, y el mercado empieza a premiar a quien logra colocar esa infraestructura en los canales con más usuarios. En este caso, el canal se llama iPhone.
Preguntas frecuentes
¿Está confirmado que Gemini vaya a impulsar la nueva Siri y Apple Intelligence?
Sí. Apple y Google han comunicado una colaboración multianual en la que Gemini y su tecnología cloud ayudarán a impulsar futuras funciones de Apple Intelligence y una Siri más personalizada.
¿Cuánto dinero pagará Apple a Google por Gemini?
No hay cifras oficiales. Bloomberg informó previamente de un pago cercano a 1.000 millones de dólares anuales, y un analista de Deepwater estima que el acuerdo podría valer alrededor de 5.000 millones de dólares para Google a lo largo del contrato, pero son estimaciones y reportes, no datos confirmados por las compañías.
¿Qué mejoras concretas se esperan en Siri con esta alianza?
La expectativa gira en torno a una Siri con mejor comprensión del contexto personal, capacidad de ejecutar acciones dentro de aplicaciones y mayor “conciencia” de lo que ocurre en pantalla, funciones que Apple ya venía prometiendo y que se han retrasado en el pasado.
¿Por qué este acuerdo es tan importante para Google?
Porque extiende el alcance de Gemini a uno de los mayores canales de distribución del planeta (el ecosistema iPhone) y refuerza a Google como proveedor de tecnología de Inteligencia Artificial y cloud para terceros, en un mercado donde la distribución puede ser tan valiosa como el modelo.



