Atlas, el robot humanoide de Boston Dynamics, comienza a trabajar en fábricas y reabre el debate sobre el futuro laboral

La robótica humanoide ha dado un paso decisivo hacia la industria real. Boston Dynamics, empresa líder mundial en robótica móvil, ha iniciado las primeras pruebas de su robot humanoide Atlas® en las fábricas del grupo Hyundai. La compañía ha apostado por una de las tareas más exigentes: la secuenciación de piezas en las líneas de montaje de automóviles.

Atlas, considerado el robot humanoide más avanzado hasta la fecha, ha sido desarrollado para desempeñar labores que, hasta ahora, solo podían realizar los seres humanos. La complejidad de la tarea elegida pone a prueba todas las capacidades del robot: manipulación precisa, fuerza, agilidad, toma de decisiones y adaptabilidad a entornos cambiantes. Gracias a una nueva generación de inteligencia artificial y la potencia física integrada, Atlas es capaz de detectar errores, adaptarse en tiempo real y completar procesos sin necesidad de supervisión directa.

El objetivo, según Boston Dynamics, es claro: mejorar la eficiencia, reducir riesgos laborales y liberar a los trabajadores de tareas repetitivas y físicamente exigentes. En las líneas de montaje, las operaciones de secuenciación requieren movimientos continuos, flexiones constantes y manipulación de elementos pesados, factores que provocan lesiones y fatiga a largo plazo. Atlas puede ejecutar estas tareas sin descanso, con precisión y sin sufrir desgaste.

La compañía insiste en que la implantación de estos robots no persigue sustituir a las personas, sino transformarlas en profesionales de mayor valor añadido. “Automatizar procesos como la secuenciación no significa prescindir del talento humano, sino evitar que las personas estén expuestas a riesgos y tareas monótonas, y permitirles asumir funciones más creativas y estratégicas”, señaló Aaron Saunders, director de tecnología de Boston Dynamics.

No obstante, el avance suscita preocupación. Sociólogos y economistas advierten de que la llegada de robots humanoides con capacidad para tomar decisiones y adaptarse a entornos impredecibles podría transformar profundamente el mercado laboral. Sectores como la logística, la construcción, la sanidad o la hostelería podrían verse igualmente impactados. La cuestión, según los expertos, no es solo tecnológica, sino social: ¿cómo se gestionará la transición hacia un nuevo modelo productivo?

La formación y la readaptación profesional serán esenciales para evitar un impacto negativo. Empresas, gobiernos y sociedad civil deberán afrontar este desafío con diálogo y regulación, para que la automatización no agrave desigualdades existentes.

Además de la integración en Hyundai, Boston Dynamics ha anunciado un importante avance tecnológico al asociarse con NVIDIA. La compañía ha incorporado la plataforma de computación Jetson Thor en Atlas, permitiendo al robot ejecutar modelos de inteligencia artificial multimodales de alta complejidad. Este desarrollo se apoya en Isaac Lab, un entorno de simulación y aprendizaje construido sobre las tecnologías NVIDIA Isaac Sim y NVIDIA Omniverse. La colaboración entre ambas empresas busca definir parámetros clave de seguridad funcional y arquitecturas de visión artificial y aprendizaje.

“Los robots son el puente entre la simulación y el mundo real”, aseguró Saunders, quien participará el 19 de marzo en la conferencia NVIDIA GTC 2025 junto a otros líderes del sector.

Por otro lado, Boston Dynamics continúa reforzando las capacidades de inteligencia artificial en sus otros productos, como Spot®, el robot cuadrúpedo para inspección industrial, y Orbit, su plataforma para gestión y análisis de flotas.

La compañía, con sede en Waltham, Massachusetts, lidera el desarrollo de robots capaces de enfrentarse a los desafíos más complejos de la industria, la seguridad y la logística. Su catálogo incluye Stretch®, especializado en el movimiento de cajas, y Atlas®, su plataforma humanoide eléctrica que está marcando el comienzo de una nueva era industrial.

El futuro que antes parecía lejano ha llegado a las cadenas de producción. La gran cuestión es cómo encajará la sociedad la convivencia laboral con robots cada vez más autónomos y polivalentes. La respuesta aún está por escribirse, pero ya está en marcha.

Fuente: Noticias Redes Sociales

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