ChatGPT domina la IA generativa, pero Google sigue en el centro del hábito digital

El relato de que la Inteligencia Artificial generativa iba a “reemplazar” al buscador clásico se ha repetido tantas veces que casi parece inevitable. Sin embargo, el comportamiento real de los usuarios está dibujando un escenario distinto: convivencia, no sustitución. Los datos más recientes sobre tráfico y hábitos de uso lo dejan claro: ChatGPT concentra cerca del 80% del mercado de GenAI, pero aproximadamente el 95% de sus usuarios continúa utilizando Google en paralelo. La conclusión es incómoda para los discursos maximalistas y muy relevante para cualquiera que diseñe producto, contenido o estrategia de adquisición: el usuario no está eligiendo un único canal; está montando una “doble pista” de descubrimiento.

En términos prácticos, la IA se ha convertido en la capa de “pre-trabajo” (razonamiento, síntesis, planificación), mientras que el buscador mantiene el papel de “aterrizaje” (fuentes, webs concretas, compras, comparativas, navegación). Esa división de roles explica por qué la explosión de la IA generativa no se traduce automáticamente en el desplome del search tradicional.

Un mercado con líder absoluto… y con señales de madurez

Que ChatGPT lidere el tráfico global de GenAI no es sorpresa. Su ventaja está en la escala y en la familiaridad: para muchos usuarios es el punto de entrada natural a la IA conversacional. Pero lo interesante, desde un medio de noticias de IA, es lo que su liderazgo está provocando en el ecosistema: una aceleración de hábitos, un aumento de la sofisticación de las consultas y una presión creciente para que la competencia se diferencie por producto, no solo por modelo.

El mercado ya no gira únicamente alrededor de “quién responde mejor”. Empieza a girar alrededor de quién integra mejor: contexto, memoria, herramientas, flujos de trabajo y despliegue en producción. Y en ese cambio, los modelos importan… pero importan aún más las capas de plataforma que convierten un prompt en una tarea completada.

La gran paradoja: ChatGPT crece sin “matar” a Google

El dato de convivencia con Google es el que más ayuda a entender el momento. Si prácticamente todos los usuarios de ChatGPT siguen utilizando el buscador, significa que la IA generativa aún no ha absorbido el comportamiento completo de “buscar y actuar”. En realidad, la IA está capturando sobre todo la parte cognitiva del proceso: el usuario no entra a que le den un enlace, entra a que le den una respuesta estructurada, una comparación, un plan, una síntesis o un borrador.

Después llega el segundo paso: validar, comprar, ejecutar o contrastar. Y ese paso sigue viviendo, con frecuencia, en el buscador. Para el sector, esto implica que el “journey” se está partiendo en dos:

  • IA para decidir y comprender
  • Search para confirmar y aterrizar

Es un reparto de funciones, no un juego de suma cero.

El problema de Google: AI Mode se prueba, pero no se convierte en hábito

Donde sí aparece una señal de alerta es en la retención del nuevo “AI Mode” de Google. Aunque una parte significativa de usuarios lo prueba, más del 56% lo usa un solo día y no vuelve a tocarlo en los dos meses siguientes. En clave de producto, esto es un indicador clarísimo: hay curiosidad, pero el “enganche” no está resuelto.

Para una compañía acostumbrada a diseñar hábitos a escala planetaria, esa cifra es especialmente significativa. Indica que, pese a la distribución masiva, el formato no está generando repetición. Y en el consumo digital, lo que no se repite se queda como experimento. El reto no es convencer al usuario de que existe un modo con IA: es conseguir que lo sienta mejor que lo de siempre en su vida real, no en una demo.

Detrás de esa baja retención pueden convivir varias causas: desde fricción en la experiencia, hasta expectativas infladas, pasando por un problema clásico de los productos híbridos: si el usuario ya tiene un hábito muy optimizado (buscar “a la antigua”), cualquier alternativa debe ofrecer una ventaja inmediata y consistente. Y esa ventaja, en IA, a menudo depende del contexto, de la personalización y del tipo de tarea.

La audiencia envejece (y eso cambia la IA)

Otro dato que marca etapa es la demografía. El uso de IA generativa ya no es un club de early adopters: los mayores de 45 años rozan el 30% del total. Para un medio de IA, esto es más que una curiosidad: es un cambio estructural.

Cuando la adopción se extiende a segmentos menos “tecnófilos”, la tecnología se vuelve infraestructura. Pero también aumenta la exigencia: una audiencia más amplia tolera peor las alucinaciones, la ambigüedad y los flujos confusos. Es decir, la madurez demográfica suele empujar a:

  • interfaces más sencillas,
  • explicaciones más claras,
  • mejor control de errores,
  • y un foco mayor en fiabilidad y seguridad.

En paralelo, la diversidad de usuarios amplía los casos de uso: no solo programación o análisis, sino tareas de trabajo, educación, salud, trámites y productividad cotidiana.

Lo que de verdad está ocurriendo: la guerra se mueve del modelo a la plataforma

El patrón que se desprende de estos datos es que la competición de 2026 no se resolverá únicamente con “mejor benchmark”. Se resolverá con mejor hábito. En GenAI, el producto ganador no es el que responde mejor una vez, sino el que:

  • se integra con herramientas y datos,
  • reduce pasos reales,
  • permite operar flujos completos,
  • y ofrece confianza suficiente para usarlo cada día.

Por eso el debate se está desplazando hacia el multi-modelo y los agentes. El usuario quiere libertad para cambiar de modelo según coste o tarea, y quiere agentes que no sean un concepto bonito, sino algo operable: control, logs, límites, permisos, continuidad, cumplimiento.

En ese tablero, ChatGPT mantiene una posición dominante por volumen y reconocimiento, pero la coexistencia con Google demuestra que el usuario aún no ha abandonado el “click-out” como cierre del proceso. La fricción actual, además, deja una lección clave para cualquier competidor: probar no es adoptar. Y si un AI Mode no logra retención, el problema no es la IA; es el producto.


Preguntas frecuentes

¿Por qué ChatGPT puede dominar la GenAI sin desplazar a Google?
Porque muchos usuarios usan la IA para entender y decidir, y el buscador para localizar fuentes, comparar y ejecutar acciones. Son fases distintas del mismo flujo.

¿Qué indica que más del 56% use el AI Mode de Google solo un día?
Que hay interés inicial, pero no hábito. La función se prueba por curiosidad, pero no ofrece una ventaja consistente o no encaja en el comportamiento diario.

¿Qué significa que los mayores de 45 años ya rocen el 30% del uso de GenAI?
Que la IA está entrando en una fase de adopción masiva y transversal. Eso suele aumentar la exigencia sobre fiabilidad, claridad y seguridad del producto.

¿Cuál es la próxima gran batalla en IA generativa: modelos o plataformas?
Cada vez más, plataformas. La diferenciación se mueve hacia multi-modelo, agentes operables, integración con herramientas y datos, control de costes y experiencias de uso repetibles en producción.

Fuente: SEOcretos y Similarweb

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