OpenAI prepara un cambio relevante en la experiencia de ChatGPT: la introducción de recomendaciones o enlaces patrocinados (publicidad) dentro del producto. La compañía sostiene que el objetivo es financiar el acceso para usuarios que no pagan y, a la vez, mantener una separación nítida entre lo que el modelo responde y lo que se muestra como contenido comercial.
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La novedad llega en un momento en el que ChatGPT se ha convertido en una herramienta masiva, tanto para uso personal como profesional, y el coste de operar modelos avanzados sigue siendo una de las grandes tensiones del sector. OpenAI afirma que ChatGPT alcanza 700 millones de usuarios activos semanales, una escala que explica por qué monetizar el segmento “gratuito” es, para la empresa, un asunto estratégico.
Qué cambia exactamente y a quién afectará
Según la información publicada por OpenAI, el despliegue se hará mediante una prueba inicial en Estados Unidos “en las próximas semanas”, empezando por usuarios del plan gratuito y también por el plan ChatGPT Go (un nivel de suscripción más económico). Los planes Plus, Pro y Business/Enterprise se mantendrán sin anuncios.
El mensaje es claro: OpenAI no está planteando “banners” tradicionales dentro del texto, sino un formato acotado a recomendaciones que se mostrarán en un módulo separado.
Cómo funcionará el bloque patrocinado
El enfoque descrito por OpenAI se apoya en un principio: no alterar el contenido de la respuesta. La compañía indica que el patrocinio se presentará como un bloque diferenciado, ubicado al final de la conversación, y etiquetado explícitamente como contenido patrocinado.
Además, OpenAI añade un matiz importante para su credibilidad: los anuncios se activarán únicamente cuando exista “encaje” con lo que el usuario está consultando, pero no deberían influir en la conclusión del modelo. Este punto es crítico porque la frontera entre “sugerencia útil” y “sugerencia pagada” es, en términos de confianza, una de las líneas rojas del producto.
Medios como Axios han descrito el movimiento como un paso formal hacia una nueva fuente de ingresos basada en resultados patrocinados, precisamente para sostener el uso gratuito a gran escala.
Privacidad: qué promete OpenAI y qué controles dará al usuario
La compañía intenta anticiparse a la crítica más obvia: ¿qué pasa con los datos de conversación cuando entra la publicidad? OpenAI afirma que no venderá datos de los usuarios a anunciantes y que las conversaciones no estarán “a disposición” de quienes paguen por esos patrocinios.
En paralelo, promete controles específicos para el usuario:
- Desactivar la personalización de anuncios.
- Borrar los datos que se hubieran usado para personalizar publicidad.
- Ocultar o descartar un anuncio.
- Enviar feedback indicando por qué un patrocinio no encaja.
OpenAI también sostiene que no mostrará anuncios a quienes indiquen ser menores de 18 años, y que el sistema evitará publicidad en temas sensibles o regulados, citando expresamente salud, salud mental y política.
El problema de fondo: confianza y “contaminación” comercial
La discusión no es solo técnica; es cultural. ChatGPT se usa, precisamente, porque muchos usuarios perciben que el sistema “prioriza utilidad” (aunque con errores) y no una agenda comercial. Introducir patrocinios abre varias preguntas inevitables:
- Percepción de sesgo: aunque el anuncio esté separado, el usuario puede interpretar que la recomendación “viene de ChatGPT”.
- Incentivos cruzados: si el negocio depende de clicks o conversiones, la presión por optimizar el módulo patrocinado crece.
- Transparencia real: etiquetar “patrocinado” es necesario, pero no siempre suficiente para que el usuario entienda el alcance de la segmentación.
OpenAI insiste en que el formato se diseña para evitar esa contaminación: anuncios visibles, separados y con control del usuario.
Por qué ahora: el modelo “freemium” busca un nuevo equilibrio
El movimiento también se entiende como una consecuencia del “freemium” llevado al extremo. Con cientos de millones de usuarios semanales, incluso una fracción usando modelos avanzados implica costes considerables de infraestructura. En ese contexto, la publicidad aparece como la vía para subvencionar el uso gratuito sin obligar a convertir a toda la base a pago.
En el caso de ChatGPT Go, OpenAI lo posiciona como un plan de entrada con un precio inferior al de Plus (por ejemplo, 8 dólares/mes en su comunicación pública), y que, a la vez, se enmarca en este mismo experimento de anuncios para ciertos segmentos.
Qué deberían vigilar usuarios y empresas
Para usuarios individuales, el cambio será principalmente una cuestión de higiene digital: revisar controles, desactivar personalización si se prefiere y aprender a distinguir entre respuesta y módulo patrocinado.
Para organizaciones, hay un punto adicional: el anuncio de OpenAI refuerza la importancia de separar casos de uso sensibles (datos internos, decisiones de compra, recomendaciones técnicas) hacia entornos con garantías contractuales (por ejemplo, Business/Enterprise), donde el modelo comercial y los controles suelen ser distintos.
Preguntas frecuentes
¿Dónde aparecerán los anuncios en ChatGPT?
OpenAI indica que se mostrarán como un bloque separado al final del chat, claramente etiquetado como patrocinado.
¿Afectará la publicidad a la respuesta que escribe ChatGPT?
La compañía afirma que los anuncios no deben influir en las respuestas y que el patrocinio se mantiene como módulo independiente.
¿Qué usuarios verán primero la publicidad?
El despliegue inicial se plantea para Estados Unidos, comenzando por el plan gratuito y el plan ChatGPT Go; Plus, Pro y Business/Enterprise seguirán sin anuncios.
¿Se usarán mis conversaciones para vender publicidad?
OpenAI afirma que no vende datos a anunciantes y ofrece controles para desactivar personalización y gestionar los datos usados en anuncios.



