La integración de la inteligencia artificial generativa en empresas y organizaciones del sector público se ha convertido en un tema de gran relevancia para los líderes a nivel global, quienes abordan el asunto desde distintos enfoques: algunos con optimismo y otros con cautela. Según un estudio reciente, solo el 10% de las organizaciones ha logrado implementar con éxito la inteligencia artificial generativa en sus flujos de trabajo a gran escala, lo que les otorga una ventaja significativa sobre sus competidores, que corren el riesgo de rezagarse en este paisaje en constante evolución.
Un concepto crucial en este contexto es la «alfabetización en IA», que se refiere al conocimiento y comprensión práctica de la inteligencia artificial, así como de sus casos de uso, capacidades y limitaciones. Esto incluye habilidades como el dominio de la formulación de preguntas, la capacidad de identificar cuándo y cómo usar IA, evaluar críticamente sus resultados, y adaptarse a un entorno laboral potenciado por esta tecnología. La alfabetización en IA debe ser dominada por toda la fuerza laboral, siendo de vital importancia que los empleadores la fomenten.
Desarrollar esta alfabetización en IA es fundamental para asegurar la competitividad de las empresas. Las compañías impulsadas por IA gozan de una ventaja competitiva notable en el mercado, lo que les permite innovar y escalar soluciones predictivas con mayor agilidad. Además, el futuro de la fuerza laboral ya está siendo moldeado por la educación basada en IA, lo que subraya la necesidad de que las empresas y organizaciones del sector público se mantengan relevantes en el panorama laboral actual y futuro.
Estudios recientes muestran que la IA puede hacer que los empleados realicen su trabajo un 25% más rápido y un 40% mejor, lo que se traduce en una mejora en la productividad a través de diferentes departamentos como marketing, ventas y atención al cliente. Fomentar la alfabetización en IA liberaría a los trabajadores de tareas administrativas, permitiéndoles dedicarse más a trabajos estratégicos y profundos.
La alfabetización en IA también empodera a los tomadores de decisiones, ya que facilita la obtención de información crítica para tomar decisiones informadas. Con las herramientas de IA, se puede reducir el tiempo de investigación entre un 70% y un 80%, lo que permite a los equipos reaccionar con mayor rapidez. Asimismo, es vital que la fuerza laboral sea capaz de evaluar los resultados e insights generados por la IA, entendiendo los posibles sesgos o limitaciones de esta tecnología, especialmente en sectores sensibles como el legal y el de la salud.
Además, la colaboración puede ser significativamente mejorada gracias a la implementación de soluciones de IA en diversas herramientas de productividad. Capacitar a la fuerza laboral para aprovechar dichas herramientas no solo mejora la comunicación dentro de los equipos, sino que también ayuda a cerrar brechas entre roles técnicos y no técnicos, así como a superar barreras de idioma en equipos internacionales.
Por otro lado, es crucial que, además de maximizar los beneficios de esta tecnología, los trabajadores sean conscientes de las implicaciones éticas que conlleva la IA. Esto implica seleccionar proveedores seguros y educar a los equipos sobre temas críticos como el sesgo, la responsabilidad y la equidad, con el fin de mitigar los riesgos asociados a su uso creciente.
Para desarrollar la alfabetización en IA, es esencial proporcionar acceso a recursos accesibles y fomentar el aprendizaje continuo. Afortunadamente, no se necesita un trasfondo técnico avanzado para empezar. Cursos en línea y libros son excelentes puntos de partida, así como participar en foros comunitarios y seminarios gratuitos. La IA es un campo en constante evolución, y mantenerse actualizado es clave para construir una fuerza laboral proactiva y resiliente ante los cambios.
La experiencia práctica también juega un papel fundamental en la aceleración del aprendizaje sobre IA. Al trabajar directamente con esta tecnología, se adquiere una comprensión más profunda de sus aplicaciones y limitaciones, lo que es vital para estar preparados para el futuro. La interacción directa con tecnologías de IA y fomentar una cultura de aprendizaje continuo alrededor de estas tecnologías permite a individuos y organizaciones obtener una comprensión mucho más clara de las capacidades y limitaciones de la IA, preparándolos no solo para hoy, sino para los desafíos del mañana.