La soberanía digital ha dejado de ser un concepto reservado a documentos de estrategia y se está convirtiendo en un requisito operativo. Ya no basta con saber dónde se almacena el dato: cada vez más organizaciones necesitan demostrar cómo se gobiernan sus sistemas, qué dependencias externas existen y si pueden seguir funcionando cuando la conectividad desaparece —por decisión, por riesgo o por crisis. En esa dirección, Microsoft ha anunciado una ampliación de Microsoft Sovereign Cloud para que empresas, administraciones y sectores regulados puedan ejecutar infraestructura crítica, herramientas de productividad y capacidades avanzadas de Inteligencia Artificial en entornos conectados, intermitentes o totalmente aislados.
El anuncio describe una idea central: la soberanía, para ser útil, no puede fragmentar la arquitectura ni disparar el riesgo operativo. Microsoft plantea un “continuo” de opciones soberanas, combinando cloud pública y entornos privados, con un mismo marco de control y políticas. La promesa, en términos llanos, es poder elegir el nivel de aislamiento de cada carga de trabajo sin convertir esa elección en un rompecabezas.
Del “cloud region” al CPD aislado: cuando el plano de control se muda on-premise
La novedad más significativa es la capacidad de operar de forma completamente desconectada manteniendo gobierno y cumplimiento. Microsoft ilustra este modelo como una Sovereign Private Cloud que unifica Azure Local, Microsoft 365 Local y Foundry Local. En escenarios conectados, el plano de control puede residir en la región cloud; en los desconectados, ese plano de control pasa a ejecutarse dentro del entorno del cliente, con una “appliance VM” que gestiona el conjunto en local.
Este detalle técnico es clave porque responde a la pregunta que más pesa en entornos sensibles: ¿qué ocurre si la nube pública deja de estar disponible o, simplemente, no se permite conectarse? La respuesta de Microsoft es convertir el “modo desconectado” en una condición de diseño, no en una excepción.
Azure Local sin conexión: infraestructura crítica con gobierno y políticas, sin depender de la nube
El primer gran bloque de la actualización es Azure Local disconnected operations, ya disponible. El mensaje está dirigido a organizaciones con requisitos de soberanía, clasificación o aislamiento: el entorno puede ejecutar cargas de trabajo y mantenerse gobernado con políticas y controles de Azure, pero sin conectividad a servicios cloud.
La compañía insiste en que, en estos escenarios, la continuidad no es un plus: es una obligación. Las dependencias externas pueden ser inaceptables y la conectividad puede estar restringida deliberadamente. Por eso, Azure Local pretende ofrecer una base on-premise que escale desde despliegues pequeños a huellas mayores, pensadas para cargas intensivas en datos y proyectos de Inteligencia Artificial, manteniendo un modelo operativo coherente dentro del perímetro soberano del cliente.
Microsoft 365 Local desconectado: correo, colaboración y portales internos dentro del perímetro soberano
El segundo bloque pone el foco en lo que suele olvidarse cuando se habla de soberanía: la productividad. En un entorno aislado, no basta con que la infraestructura “siga viva”; las personas deben poder trabajar. Microsoft anuncia Microsoft 365 Local disconnected, también disponible, que permite ejecutar dentro del perímetro soberano —sobre Azure Local— servicios base como Exchange Server, SharePoint Server y Skype for Business Server.
La compañía añade un dato relevante para organizaciones con ciclos largos de vida y auditoría: estos componentes estarían soportados al menos hasta 2.035, un mensaje pensado para administraciones y sectores regulados que planifican a década vista. La propuesta es mantener comunicación, colaboración y compartición de información sin salir del entorno controlado, con resiliencia de datos, control de acceso y cumplimiento bajo políticas definidas por el propio cliente.
Foundry Local incorpora soporte para modelos grandes: inferencia avanzada en local con hardware propio
El tercer bloque apunta directamente a la nueva obsesión de 2026: llevar modelos de gran tamaño a lugares donde antes solo se aceptaban sistemas clásicos. Con Foundry Local, Microsoft afirma que será posible ejecutar modelos multimodales y grandes dentro de una nube privada soberana totalmente desconectada, usando hardware propio del cliente y “modern infrastructure” de partners como NVIDIA.
El objetivo es permitir inferencia local y APIs que funcionen por completo dentro de los límites de datos controlados por la organización. Microsoft también subraya que ofrecerá soporte para despliegues, actualizaciones y salud operativa, con la idea de que la inferencia pueda escalar en el tiempo sin perder control sobre datos y hardware. En esta fase, los modelos grandes en Foundry Local se indican como disponibles para clientes cualificados.
Un caso que ilustra el enfoque: Luxemburgo y la soberanía como necesidad estratégica
La ampliación incluye una declaración de Gerard Hoffmann, CEO de Proximus Luxembourg, que enmarca el “modo desconectado” como un avance para mercados donde la soberanía no es un principio abstracto, sino una exigencia estratégica. En su lectura, disponer de Azure Local con operaciones desconectadas permitiría combinar control del dato y continuidad operativa sin renunciar al marco tecnológico de Microsoft, apoyándose además en la experiencia soberana de socios locales.
La mención no es casual: la soberanía, en Europa, se está construyendo tanto con tecnología como con ecosistemas y operación en territorio. Y el valor diferencial, cada vez más, es poder asegurar que el servicio funciona “cuando toca”, incluso si el exterior queda fuera de juego.
La conclusión: soberanía sin convertir la arquitectura en un mosaico
Microsoft resume su enfoque como “elección y control sin complejidad añadida”. En la práctica, el paquete busca resolver un problema que muchas organizaciones ya conocen: operar a la vez cargas conectadas, híbridas y desconectadas sin que cada modo requiera herramientas, políticas y procesos distintos. Con Azure Local desconectado, Microsoft 365 Local offline y Foundry Local para modelos grandes, la compañía intenta ofrecer una pila completa dentro del perímetro soberano, con gobierno consistente y continuidad operativa.
La disponibilidad marca el aterrizaje del anuncio: Azure Local disconnected operations y Microsoft 365 Local disconnected se anuncian como disponibles a nivel mundial; Foundry Local con modelos grandes se abre a clientes cualificados. En un momento en el que la soberanía se mide tanto en cumplimiento como en resiliencia, el “cloud sin cloud” empieza a dejar de ser un oxímoron y pasa a ser un requisito.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es una nube soberana desconectada y para qué sectores tiene sentido?
Es un entorno cloud privado que puede operar sin conexión externa, manteniendo gobierno, políticas y continuidad. Suele encajar en defensa, administración pública, energía, industria crítica y entornos clasificados o aislados.
¿Cómo funciona Azure Local en modo desconectado y qué aporta frente a un CPD tradicional?
Permite ejecutar infraestructura y cargas de trabajo on-premise con controles y políticas consistentes con Azure, pero sin depender de conectividad a la nube pública, facilitando gobierno y continuidad dentro del perímetro soberano.
¿Qué incluye Microsoft 365 Local offline y por qué es relevante para continuidad operativa?
Incluye servidores como Exchange, SharePoint y Skype for Business ejecutándose localmente, con control total de datos y acceso. Es relevante cuando la productividad debe mantenerse incluso sin Internet, por ejemplo en operaciones críticas o escenarios de contingencia.
¿Se pueden ejecutar modelos de Inteligencia Artificial grandes on-premise sin conexión a Internet?
Según Microsoft, Foundry Local permite llevar modelos grandes y multimodales a entornos soberanos desconectados usando hardware del cliente (incluidas GPUs de partners como NVIDIA) para inferencia local y APIs dentro del perímetro controlado.
vía: blogs.microsoft






