El nuevo Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (RAI) entró en vigor en agosto de 2024, con el objetivo de promover un desarrollo e implementación responsable de la IA en la Unión Europea. Las organizaciones que no cumplan con esta normativa podrían enfrentar sanciones de hasta 35 millones de euros o el 7% de su volumen de negocio anual.
Adopción de la IA en empresas españolas
Según el «III Informe sobre Transformación digital» de InfoJobs, más del 24% de las empresas españolas ya utilizan alguna herramienta de Inteligencia Artificial. Entre las más populares se encuentra ChatGPT, que cuenta con 200 millones de usuarios activos semanales a nivel mundial.
Organizaciones más afectadas por el RAI
El Reglamento afecta principalmente a los proveedores de sistemas de IA de alto riesgo, que deben cumplir con un conjunto más complejo de obligaciones. Estos sistemas son aquellos que pueden causar daños significativos a la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas.
Natalia Patiño, consultora Legal TIC de Secure&IT, explica: «Nos referimos a sistemas IA que están destinados a utilizarse como componentes de seguridad o que son sistemas de seguridad por sí mismos. Algunos ejemplos son: vehículos a motor; productos sanitarios; aviones civiles; juguetes; embarcaciones de recreo y motos acuáticas; ascensores…»
Consecuencias de la aprobación del RAI
La aprobación del RAI ya ha tenido impacto en algunas empresas tecnológicas. Por ejemplo, Apple ha anunciado que su IA, conocida como Apple Intelligence, no estará disponible en Europa a corto plazo debido a las nuevas regulaciones.
Riesgos asociados al uso de la IA
A pesar de la nueva regulación, el uso de la IA conlleva ciertos riesgos:
- Uso indebido de la información proporcionada por los usuarios.
- Posibles incidentes de seguridad que comprometan datos sensibles.
- Generación de resultados incorrectos o «alucinaciones» por falta de supervisión humana continua.
Importancia de la correcta aplicación del RAI
Natalia Patiño subraya la importancia de distinguir correctamente entre lo que es y no es IA: «El problema es que el concepto ‘Inteligencia Artificial’ se está utilizando, en algunos casos, solo como una estrategia de marketing. […] Este uso indiscriminado puede dar lugar a una aplicación incorrecta del RAI, generando así confusión a la hora de determinar qué requisitos y obligaciones legales resultan verdaderamente exigibles en cada caso.»
Las empresas deben ser conscientes de las implicaciones del nuevo reglamento y adaptarse adecuadamente para evitar sanciones y garantizar un uso responsable de la tecnología de IA.