NVIDIA acelera con Rubin y deja a la competencia a años luz en la carrera por la inteligencia artificial

La compañía confirma que sus chips Rubin ya están en fabricación y estarán listos para producción masiva en 2026, al tiempo que su negocio de gaming bate récords históricos. Mientras tanto, AMD, Intel y otros aspirantes miran desde la distancia.

NVIDIA ya no compite; marca el ritmo de toda una industria. Mientras el mundo debate sobre los límites de la inteligencia artificial y los gigantes tecnológicos intentan posicionarse, la compañía liderada por Jensen Huang ha vuelto a demostrar por qué es la pieza central de la infraestructura global de IA.

En la presentación de sus resultados del segundo trimestre fiscal de 2026, NVIDIA anunció que su próxima gran plataforma tecnológica, Rubin, ya se encuentra en fase de fabricación y entrará en producción en volumen en la segunda mitad de 2026. Se trata de la tercera generación de supercomputadores de IA a escala rack basados en NVLink, con seis nuevos chips diseñados para revolucionar de nuevo la forma en la que entrenamos y desplegamos modelos de IA.

Al mismo tiempo, su negocio de gaming sorprendió con un nuevo récord: 4.300 millones de dólares en ingresos trimestrales, un 49 % más que el año anterior. Una cifra que recuerda que, aunque su presente y futuro pasan por la inteligencia artificial, NVIDIA no ha dejado atrás a los jugadores que la catapultaron al estrellato.


Rubin: la apuesta que redefine la infraestructura de IA

El nuevo ecosistema Rubin no es un simple chip: es una plataforma compuesta por GPU Rubin, CPU Vera, CX9 SuperNIC, Spectrum-X, NVLink 144 y un procesador fotónico de silicio. Con ella, NVIDIA promete mayor rendimiento, interconexiones más rápidas y una eficiencia sin precedentes.

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Jensen Huang lo dejó claro durante la llamada con analistas: “Rubin será nuestra tercera generación de supercomputadores NVLink a escala rack, con una cadena de suministro madura y completamente escalada”. Una declaración que no solo habla de tecnología, sino de algo igual de importante: la capacidad industrial para producirla.

NVIDIA ha conseguido lo que ningún competidor ha logrado: establecer una cadencia anual de innovación, comparable al viejo ritmo de la Ley de Moore. Blackwell aún está en plena expansión y ya se habla de Rubin, mientras se insinúa que tras él llegará Feynman. Un calendario que convierte a la compañía en el metrónomo de toda la industria de semiconductores aplicada a la IA.


Una ventaja de años luz frente a sus rivales

AMD, Intel e incluso los emergentes fabricantes chinos intentan recortar distancias, pero los números son claros: nadie está cerca de NVIDIA.

AMD ha presentado su serie MI300 y presume de avances en GPU para inteligencia artificial, pero su capacidad de producción y ecosistema de software están a años de distancia. Intel, tras tropiezos con Falcon Shores y retrasos en Gaudi, lucha por recuperar credibilidad en un mercado que cada vez depende menos de su tecnología.

Mientras tanto, en China, proyectos como Loongson o Zhaoxin buscan alternativas propias para reducir la dependencia tecnológica, pero se mueven en un contexto geopolítico y tecnológico que los mantiene muy por detrás en rendimiento y adopción global.

NVIDIA, en cambio, no solo domina el hardware, sino también el software. Su ecosistema CUDA, junto con librerías, frameworks y alianzas estratégicas con los grandes proveedores cloud, ha creado una red de dependencia difícil de romper. Como apuntan varios analistas, competir contra NVIDIA ya no significa solo fabricar chips, sino replicar un ecosistema completo que abarca hardware, software, redes y centros de datos.


Gaming: el viejo negocio que sigue batiendo récords

En paralelo al boom de la inteligencia artificial, la división de gaming de NVIDIA alcanzó cifras que pocos esperaban: 4.300 millones de dólares en el segundo trimestre, gracias a la demanda de sus nuevas GeForce RTX 50.

El éxito no es casual. NVIDIA ha sabido convertir sus GPU en algo más que tarjetas gráficas: tecnologías como DLSS y el trazado de rayos en tiempo real han redefinido la experiencia de juego. Y, a diferencia de las generaciones anteriores, esta vez la compañía ha conseguido garantizar el suministro, evitando la frustración de los usuarios que durante años vieron cómo la escasez inflaba precios y dificultaba el acceso.


Un trimestre histórico: 46.700 millones en ingresos

El balance trimestral de NVIDIA es apabullante: 46.700 millones de dólares en ingresos, un crecimiento sostenido que la coloca a la cabeza del sector tecnológico global. Ninguna otra compañía de semiconductores ha conseguido acercarse a estos volúmenes en tan poco tiempo.

La clave está en la diversificación: mientras los centros de datos concentran la mayor parte de los ingresos, gaming y otros segmentos como automoción o visualización profesional siguen creciendo. NVIDIA ha logrado construir una empresa resiliente y expansiva, capaz de dominar tanto el presente como el futuro tecnológico.


Jensen Huang y la visión de las fábricas de IA

Más allá de los resultados, el CEO de NVIDIA volvió a insistir en su visión: la construcción de fábricas de IA a escala gigavatio, instalaciones capaces de desplegar miles de millones de parámetros y entrenar modelos que definirán la próxima década.

Según sus estimaciones, el mercado global de infraestructuras de IA alcanzará entre 3 y 4 billones de dólares antes de 2030. Y tanto Blackwell como Rubin están diseñados para ser la columna vertebral de este despliegue.

“Rubin traerá un montón de nuevas ideas, y estoy muy emocionado de compartirlas en nuestro próximo GTC”, aseguró Huang, en referencia a la GPU Technology Conference, donde previsiblemente se presentarán más detalles técnicos.


La otra cara: sostenibilidad y consumo energético

El único punto que genera dudas es el enorme impacto energético de estas infraestructuras. Los centros de datos de IA consumen cantidades descomunales de electricidad y agua para refrigeración, lo que abre debates sobre su sostenibilidad.

NVIDIA se ha comprometido a mejorar la eficiencia de cada nueva generación, pero la cuestión de fondo persiste: ¿puede el planeta sostener un crecimiento tan acelerado en la capacidad de cómputo?


Conclusión: un dominio incuestionable

NVIDIA no solo lidera la carrera de la inteligencia artificial: la define. Con Rubin ya en fabricación, un calendario de innovación anual y unos ingresos que baten récord tras récord, la compañía se ha consolidado como el epicentro de la infraestructura tecnológica global.

Mientras AMD, Intel y los fabricantes chinos intentan alcanzar el tren, Jensen Huang y su equipo ya están diseñando el siguiente destino. La distancia no se mide en trimestres, sino en años luz.


Preguntas frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué es Rubin y por qué es importante?
Rubin es la nueva plataforma de NVIDIA para inteligencia artificial, que incluye seis chips clave y supone la tercera generación de supercomputadores NVLink a escala rack. Estará lista para producción masiva en 2026.

2. ¿Por qué se dice que NVIDIA está a años luz de la competencia?
Porque no solo domina el hardware, sino también el software (CUDA), las interconexiones (NVLink), y cuenta con una cadena de suministro escalada. Competidores como AMD o Intel aún no han logrado replicar este ecosistema.

3. ¿Qué papel juega el gaming en los resultados de NVIDIA?
A pesar de que la IA es su motor principal, la división de gaming alcanzó un récord de 4.300 millones de dólares en ingresos trimestrales gracias a la fuerte demanda de sus GPU GeForce RTX 50.

4. ¿Qué impacto global tendrá Rubin y Blackwell?
Ambas plataformas están llamadas a ser la base de las fábricas de IA a gran escala, que podrían generar un mercado de entre 3 y 4 billones de dólares a finales de la década.

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