Nvidia se enfrenta a dificultades para vender sus nuevos servidores de IA Blackwell Ultra “GB300”

La compañía ha generado grandes expectativas con su arquitectura Blackwell, pero importantes proveedores están mostrando reticencias tras los problemas de su predecesor, el GB200.

Nvidia, líder mundial en soluciones de computación acelerada, ha lanzado recientemente su nueva línea de servidores de inteligencia artificial basados en la arquitectura Blackwell Ultra GB300, una evolución pensada para la era del razonamiento de IA y los modelos generativos de gran escala. Sin embargo, según informes publicados por Ctee y otros medios especializados, la compañía estaría enfrentando dificultades para vender su nueva línea a gran escala.

El entusiasmo inicial generado durante la presentación en el GTC 2025 no parece haberse trasladado en la misma medida a los principales clientes de Nvidia, como Microsoft y otros proveedores de servicios cloud (CSP). Según estas fuentes, algunas grandes corporaciones están cancelando o posponiendo pedidos de servidores GB300 debido a la experiencia poco satisfactoria con los GB200, especialmente en lo que respecta al rendimiento, la instalación y la dependencia técnica directa de Nvidia para solucionar incidencias.

GB200, una lección difícil para Nvidia

La línea GB200, presentada como un hito tecnológico, ha tenido una adopción más limitada de lo esperado. Problemas iniciales relacionados con el empaquetado avanzado de TSMC, además de los largos plazos para el despliegue e integración en centros de datos, han generado inquietud. Además, los servidores requieren soporte técnico exclusivo de Nvidia para resolver cualquier fallo, lo que ha causado frustración entre los operadores, especialmente cuando se buscan soluciones más autónomas y escalables.

Estas dificultades podrían explicar por qué Nvidia prevé enviar solo 15.000 servidores GB200 durante 2025, una cifra muy por debajo del volumen logrado con la generación Hopper. Esta situación ha afectado directamente a las previsiones de la nueva generación Blackwell GB300, que, pese a su superior rendimiento, arrastra las dudas heredadas.

GB300: potencia y eficiencia, pero ¿demasiado pronto?

El nuevo servidor NVIDIA GB300 NVL72 promete un rendimiento revolucionario. Con 72 GPU Blackwell Ultra, 36 CPU Grace basadas en ARM y refrigeración líquida completa, la plataforma está diseñada para la inferencia a gran escala de modelos de IA con razonamiento, superando en hasta 50 veces la salida de fábrica respecto a los sistemas Hopper, según datos de la propia Nvidia.

Gracias a la nueva memoria HBM3e de 288 GB y la interconexión NVLink de quinta generación, el sistema está preparado para manejar modelos LLM con extensos contextos y ofrecer una eficiencia energética sin precedentes (hasta 5 veces más TPS por megavatio). Todo ello acompañado por los SuperNIC ConnectX-8 y soporte para redes InfiniBand y Ethernet Spectrum-X.

Pero el hardware más potente no siempre es el más deseado. Algunas voces dentro del sector afirman que los clientes están priorizando soluciones más maduras y probadas, como las plataformas HGX basadas en Hopper, especialmente ante la presión de los costes y los plazos de implementación en entornos productivos.

Nvidia, en busca de recuperar la confianza

Nvidia se enfrenta ahora a la tarea de reconstruir la confianza en su cadena de suministro y demostrar que Blackwell puede superar los obstáculos de su predecesor. Aunque el GB300 representa un salto técnico ambicioso, su adopción masiva dependerá en gran medida de que la compañía ofrezca garantías operativas y reduzca la dependencia técnica directa, especialmente en un mercado donde la eficiencia, la disponibilidad y el soporte ágil son tan valorados como el rendimiento.

Las próximas semanas serán clave para Nvidia. A medida que los clientes evalúan sus necesidades de IA generativa y razonamiento a gran escala, la compañía deberá afinar su estrategia comercial, reforzar sus canales de soporte y demostrar que el futuro del procesamiento de IA sigue teniendo su sello.

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