RealMD: la nueva apuesta de salud con IA en Argentina que promete diagnósticos rápidos… con revisión médica humana

Argentina suma un nuevo experimento en el terreno más delicado de la inteligencia artificial: la salud. La aplicación RealMD se presenta como un servicio híbrido en el que el primer contacto del paciente es con un asistente de IA, pero el “punto de verdad” llega después, cuando un médico real revisa el caso y valida (o corrige) lo conversado antes de emitir una receta electrónica u ordenar un estudio.

El planteamiento intenta atacar un problema clásico de la sanidad digital: la velocidad. Según la información compartida públicamente por usuarios y divulgadores que han difundido el lanzamiento, RealMD puede entregar una receta o una orden en unos 15 minutos si hay médicos disponibles en ese momento, y en un máximo de 12 horas cuando no los hay. Por ahora se describe como una beta y, al menos en esta fase inicial, se promociona como gratuita.

Un flujo “IA primero, médico después”

La propuesta de RealMD se apoya en un flujo sencillo de entender para el usuario: se inicia un chat con la IA, que guía la conversación clínica (síntomas, antecedentes, contexto), y luego ese intercambio pasa a manos de un profesional. La figura del médico no actúa como un “adorno” para tranquilizar al usuario, sino como el elemento decisivo: revisa el caso en sus ratos libres de consulta, valida la información y, si lo considera correcto, emite la receta o la orden correspondiente. En algunos escenarios, el médico podría pedir una videollamada para completar la evaluación.

Este modelo, que mezcla automatización con supervisión humana, busca ofrecer dos beneficios a la vez: reducir fricción en el triage (la primera recogida de información) y mantener un control clínico a la hora de prescribir. La aplicación también se presenta como útil para interpretar estudios, una de las funciones que más interés despierta en pacientes cuando se enfrentan a resultados técnicos y tiempos de espera.

Quién está detrás y qué responsabilidad asume

El lanzamiento se atribuye al emprendedor argentino Martín Varsavsky, que habría ideado el concepto a partir de una limitación típica de los chatbots generalistas: pueden sugerir opciones, pero no pueden prescribir legalmente. Ese “hueco” —el salto entre recomendación y acto médico— es precisamente el terreno en el que RealMD intenta posicionarse.

En el plano jurídico y de responsabilidad, el encaje es clave. En Argentina, según la información difundida junto al anuncio, la responsabilidad del servicio la asume una entidad concreta (Flora Fertilidad Arg SAS). Y el mensaje legal que acompaña a este tipo de propuestas suele insistir en una idea central: lo que diga la IA no se considera asesoramiento médico; esa condición solo aplicaría cuando el caso lo toma un médico humano que se hace responsable desde ese punto. La consecuencia práctica es evidente: se intenta delimitar responsabilidades y evitar que la IA sea interpretada como “acto médico” por sí misma.

La oportunidad… y las preguntas incómodas

RealMD aterriza en un momento en el que la “IA clínica” vive una paradoja: cada vez más gente usa modelos de lenguaje para resolver dudas de salud, pero el riesgo de errores, interpretaciones equivocadas o exceso de confianza sigue siendo real. En ese contexto, introducir a un médico en el circuito parece una respuesta lógica. Sin embargo, también abre preguntas que cualquier sistema sanitario, empresa o usuario debería hacerse antes de normalizar su uso:

  • Calidad y consistencia clínica: ¿cómo se homogeneiza el criterio entre médicos freelance? ¿Hay protocolos y guías internas?
  • Trazabilidad: ¿queda registro auditable de lo que dijo la IA, lo que corrigió el médico y por qué se prescribió algo?
  • Privacidad y protección de datos: si el canal principal es el chat, la gestión segura de esa información se vuelve crítica.
  • Riesgo de “comodidad”: la rapidez es un valor, pero también puede empujar a algunos usuarios a sustituir una consulta presencial necesaria por una interacción digital “suficientemente buena”.

Para el ecosistema de startups, RealMD representa un movimiento interesante: no intenta competir con hospitales, sino con el caos de la primera consulta improvisada (Google, foros, chatbots generalistas), y lo hace añadiendo una capa humana que convierte el flujo en prescriptible. Dicho de otro modo: no promete solo “respuestas”, promete “resultado administrativo-clínico” (una receta, una orden, una interpretación con firma).

En la práctica, el éxito o fracaso dependerá menos del marketing y más de su ejecución: tiempos reales de respuesta a escala, gobernanza clínica, seguridad, y claridad para que el usuario entienda cuándo está ante una orientación preliminar y cuándo ante una decisión médica formal.


Preguntas frecuentes

¿RealMD es un “médico con IA” o un chat automático?
Es un modelo híbrido: la IA inicia la conversación y recopila información, pero un médico humano revisa el caso y es quien valida y prescribe.

¿Cuánto tarda RealMD en emitir una receta electrónica o una orden médica?
Según la información compartida sobre el lanzamiento, puede tardar unos 15 minutos si hay médicos online, y hasta 12 horas como máximo si no los hay.

¿RealMD sustituye una consulta presencial?
Puede servir para orientación inicial, recetas u órdenes en casos adecuados, pero hay situaciones en las que un médico puede requerir videollamada o derivar a atención presencial.

¿Quién asume la responsabilidad legal del servicio en Argentina?
En la información difundida sobre el lanzamiento se indica que la responsabilidad la asume Flora Fertilidad Arg SAS, y que lo conversado con la IA no se considera asesoramiento médico hasta que interviene un médico humano.

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