DeepMind pone sobre la mesa una idea incómoda: la AGI podría llegar como “red de agentes”, no como un súper-cerebro único
Durante años, buena parte del debate sobre la Inteligencia Artificial General (AGI, por sus siglas en inglés) se ha contado como una carrera hacia “el gran modelo”: un sistema monolítico, cada vez más capaz, que un día cruza la línea y empieza a igualar —o superar— lo que hacen los humanos en la mayoría de tareas. Pero un nuevo trabajo



