A pesar del entusiasmo generalizado por la inteligencia artificial generativa, su implantación en el tejido empresarial está lejos de ser un camino libre de obstáculos. Así lo revela una reciente encuesta elaborada por la firma de IA Writer y Workplace Intelligence, que ha entrevistado a 1.600 trabajadores del conocimiento en Estados Unidos —mitad ejecutivos, mitad empleados— en sectores clave como tecnología, finanzas, salud, comercio minorista y consumo.
El informe desvela una radiografía clara: la IA está generando más división que progreso en muchas compañías.
Conflictos internos y falta de estrategia común
El 42% de los ejecutivos reconoce que la incorporación de la IA generativa está provocando tensiones internas y divisiones organizativas. En muchos casos, los proyectos se desarrollan de forma aislada por departamentos —lo que se conoce como silos— sin una coordinación efectiva. De hecho, el 71% de los líderes encuestados admiten que sus iniciativas de IA se están llevando a cabo sin colaboración transversal, lo que reduce su impacto y visibilidad real.
Empleados jóvenes en pie de resistencia
Contrario a la idea de una generación “nativamente digital”, los trabajadores más jóvenes no están aceptando la IA con los brazos abiertos. Un preocupante 41% de los empleados millennials y de la Generación Z admite haber saboteado activamente iniciativas de IA en su empresa. Entre sus acciones: introducir datos incorrectos, negarse a usar herramientas o simplemente ignorar las formaciones.
Las causas van desde la preocupación por la sustitución de sus puestos de trabajo, hasta la percepción de que las herramientas disponibles son de baja calidad o mal implementadas.
Confianza rota y adopción en la sombra
Otro dato revelador: el 35% de los empleados afirma pagar de su bolsillo herramientas de IA más efectivas que las ofrecidas por su empresa. Además, el 27% destina al menos 25 dólares mensuales en soluciones no aprobadas, generando riesgos de ciberseguridad al incorporar tecnologías no evaluadas por los departamentos de IT.
Demasiadas expectativas, pocos resultados
A pesar de que el 73% de las empresas está invirtiendo al menos un millón de dólares anuales en inteligencia artificial, solo un tercio de los ejecutivos ve un retorno claro de esa inversión. Además, el 34% de los líderes admite sentirse decepcionado por los resultados obtenidos hasta ahora.
Los expertos señalan que parte del problema está en la desconexión entre dirección y trabajadores. Solo el 45% de los empleados considera que su empresa ha implementado con éxito la IA en el último año, frente al 75% de los ejecutivos.
El reto pendiente: una adopción participativa y estratégica
El informe concluye que la clave no está únicamente en desplegar herramientas, sino en hacerlo con una estrategia clara, comunicación eficaz y aliados internos. El 77% de los trabajadores se consideran dispuestos a ser “campeones de la IA” en sus empresas, es decir, promotores del cambio, si se les facilita la formación, se les escucha y se les permite participar en la toma de decisiones.
Del mismo modo, los proveedores tecnológicos deben evolucionar de simples vendedores de software a socios estratégicos. El 98% de los ejecutivos cree que los partners de IA deberían colaborar en la definición de la visión tecnológica, pero el 94% admite estar insatisfecho con su rendimiento actual.

Conclusión: el futuro de la IA no es tecnológico, es organizacional
El gran aprendizaje de esta encuesta es que la resistencia no es a la IA, sino a su mala implementación. Las empresas que triunfen serán aquellas que integren la tecnología con visión humana, participación interna y liderazgo claro.
Porque en el fondo, como apunta el informe, la IA no reemplazará a los humanos. Pero las empresas que la usen bien sí reemplazarán a las que no sepan adaptarse.
Acceso al informe sobre adopción de la IA en empresas de Writer descubierto gracias la newsletter de Antonio González Barros.