La consultora tecnológica española atmira ha incorporado a su consejo de administración a Albert Esplugas y Jorge del Río con un objetivo declarado: acelerar la estrategia de inteligencia artificial de la compañía y revisar su modelo de negocio en un mercado que está cambiando a buena velocidad. El movimiento, anunciado a finales de abril de 2026, llega en plena reordenación del sector consultor en España, con clientes que ya no preguntan si conviene probar IA generativa, sino cómo escalarla sin perder dinero.
El nombramiento se enmarca, según la propia atmira, en un proceso de transformación que pretende convertir la inteligencia artificial en una competencia transversal de toda la firma. La compañía, fundada en 2005 y con sede principal en España, declara una plantilla de más de 800 profesionales repartidos entre varios hubs en la Península y Chile, y una trayectoria de 20 años centrada en el sector financiero, especialmente en gestión del riesgo de crédito.
Dos perfiles que vienen del mundo plataforma
Albert Esplugas es ingeniero técnico de telecomunicaciones y máster en ingeniería de software. Su trayectoria reciente está ligada a las grandes plataformas tecnológicas: fue director de Estrategia de Plataforma en Microsoft Ibérica antes de pasar ocho años en la sede central de Microsoft en Seattle dentro del área de Inteligencia Artificial e Innovación. Después recaló en Amazon Web Services como director de soluciones de IA y responsable global de relaciones con analistas para IA generativa, donde participó en el posicionamiento del catalogo de servicios cloud de IA de AWS.
Jorge del Río, también ingeniero de telecomunicaciones, suma más de 25 años de carrera en transformaciones tecnológicas. Su nombre es conocido en el sector porque fue Global CTIO de Konecta, multinacional de servicios de experiencia de cliente con presencia en cerca de 26 países, donde supervisó tecnología, innovación y ciberseguridad. En entrevistas anteriores defendió que la IA generativa añadía «superpoderes» a la estrategia tecnológica de la compañía, una formulación que, en su nuevo papel en atmira, tendrá que traducirse en proyectos concretos para clientes financieros y corporativos.
Las dos incorporaciones se añaden a la ya anunciada de Silvia Milián, especialista en transformación del sector asegurador. La fotografía de fondo es la de un consejo que se refuerza con perfiles que han trabajado del lado del proveedor cloud y del integrador, no del consultor puro. Es una señal razonable: la pelea por la IA aplicada en la gran cuenta española se está librando ahí.
Una estrategia con dos pilares (y bastante por demostrar)
La compañía articula su nueva apuesta en dos líneas. La primera es el impulso a proyectos propios de ingeniería de software, con el programa ModernIzA como punta de lanza. La segunda son las alianzas con grandes proveedores tecnológicos, que en la práctica significa profundizar la dependencia de hyperscalers y de plataformas de modelos para hacer evolucionar sus productos verticales, como SIREC en gestión del riesgo de crédito.
Sobre el papel, ambos pilares son razonables. En el día a día, son también los puntos donde más consultoras españolas se están equivocando: prometer transformación con IA y entregar pilotos que no llegan a producción. Lo que distingue ahora a quienes facturan de los que solo presentan slides es bastante simple: tener clientes con casos reales en marcha, no solo demostradores. La nota de prensa de atmira no concreta cuántos clientes ni con qué retornos, lo cual entra dentro de lo esperable en un anuncio de consejo, pero deja la verificación para los próximos trimestres.
El CEO, Joan Cardona, presenta el movimiento como un «paso decisivo» para integrar la inteligencia artificial «en el núcleo de la estrategia empresarial» y aspira a convertir a la firma en «referente en la transformación de la ingeniería de software». El lenguaje encaja con el tono habitual del sector. La duda interesante no es esa, sino cómo casa la promesa de IA transversal con un negocio históricamente concentrado en banca y finanzas, donde el listado de competidores incluye a las big four, a las indias y a las nuevas boutiques de IA aplicada.
Un mercado que aprieta y se reordena
El movimiento de atmira no ocurre en el vacío. Según los datos más recientes del ONTSI, la adopción de IA en empresas españolas con más de diez empleados ha pasado del 12,4 % en 2024 al 21,1 % en 2025, un crecimiento interanual cercano al 36 %. Las previsiones de IDC apuntan a que el mercado español de servicios de consultoría relacionados con IA crecerá a tasas anuales de dos dígitos hasta 2028, empujado por las ayudas europeas a la digitalización y por el aterrizaje real de los modelos generativos en procesos de negocio.
La otra cara del mismo mercado es menos amable. Capgemini ha comunicado un despido colectivo en España en plena ola de IA, un movimiento que la propia compañía enmarca en la reordenación del sector consultor. Y desde otro ángulo, Gartner ha venido recordando que sin IA explicable no habrá despliegue corporativo fiable, lo que obliga a las consultoras a invertir en gobernanza, no solo en modelos. En ese contexto, fichar a perfiles que han trabajado dentro de Microsoft y AWS tiene una lógica clara: les conocen los procesos de validación de las grandes corporaciones desde dentro.
Para una firma de unos 800 profesionales como atmira, competir contra las grandes consultoras no se gana por capacidad bruta, sino por verticalización. La banca y la gestión del riesgo de crédito siguen siendo su patio. Si el plan funciona, los próximos doce meses deberían traducirse en agentes de IA integrados en SIREC, en migraciones de plataformas legacy bancarias dentro de ModernIzA y en alguna alianza visible con un hyperscaler que sirva como sello tractor. Si no, el riesgo es quedarse en otra nota de prensa con buenas intenciones.
Lo que falta concretar
De la comunicación oficial quedan abiertos varios frentes que conviene seguir. Primero, qué cuota de los ingresos de atmira procede ya de servicios con IA aplicada y cuál es el objetivo a medio plazo. Segundo, si los proyectos que ahora etiqueta como «IA-first» pasan auditorías reales en sectores regulados como banca o seguros, donde la trazabilidad y la explicabilidad pesan tanto como la precisión del modelo. Tercero, cómo encajan estas alianzas con el resto del software de plataforma para empresas agénticas que está madurando en paralelo y que va a marcar el listado de proveedores preferentes de la gran cuenta.
Las preguntas no buscan rebajar el anuncio. Esplugas y Del Río aportan recorrido y conocimiento del cliente final, y la decisión de reforzar el consejo con perfiles técnico-comerciales seniors va por delante de muchas firmas de tamaño similar en España. La diferencia entre un consejo bien diseñado y un cambio real de modelo de negocio, sin embargo, suele medirse en facturación, no en titulares. La pelota queda en el tejado de la operativa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es atmira y a qué sectores se dedica?
Atmira es una consultora tecnológica española fundada en 2005, con cerca de 800 profesionales y presencia en España y Chile. Su negocio principal está ligado al sector financiero, sobre todo a la gestión del riesgo de crédito a través de su producto SIREC, aunque trabaja también en otras industrias.
¿Quiénes son Albert Esplugas y Jorge del Río?
Esplugas es ingeniero de telecomunicaciones con experiencia previa en Microsoft Ibérica, en la sede de Microsoft en Seattle dentro de IA, y posteriormente en AWS, donde dirigió soluciones de IA y relaciones con analistas para IA generativa. Del Río es ingeniero de telecomunicaciones, fue Global CTIO de Konecta y suma más de 25 años de experiencia liderando áreas de tecnología, innovación y ciberseguridad en compañías internacionales.
¿Qué cambia con esta entrada en el consejo?
Atmira incorpora dos voces con experiencia directa en el lado del proveedor cloud y del integrador. El objetivo declarado es acelerar la integración de IA en su catalogo, con foco en la ingeniería de software y en alianzas con grandes plataformas. Habrá que esperar a los próximos resultados para ver si se traduce en más clientes y proyectos en producción.
¿Qué son ModernIzA y SIREC?
ModernIzA es el programa de atmira para modernizar plataformas de software, con foco en clientes que arrastran sistemas legacy. SIREC es su solución vertical para gestión del riesgo de crédito, dirigida principalmente a entidades financieras y referencia histórica del catálogo de la firma.
¿Cómo encaja este movimiento en el mercado español de consultoría IA?
El sector vive una reordenación. La adopción de IA en empresas españolas crece a doble dígito, pero al mismo tiempo grandes consultoras como Capgemini ajustan plantilla en España. Las firmas medianas como atmira intentan compensar tamaño con verticalización y con un consejo que conozca la lógica de los hyperscalers.
¿A qué conviene estar atento en los próximos meses?
A si la compañía publica casos de uso reales con clientes financieros, a si sus proyectos de IA pasan auditorías en sectores regulados, y a la evolución de su facturación en servicios ligados a IA. Esos tres indicadores cuentan más que cualquier titular de prensa.












