Google lleva Antigravity a Gemini Enterprise y amplía sus agentes de programación

Google ha ampliado Antigravity, su plataforma de desarrollo con agentes de inteligencia artificial, dentro de Gemini Enterprise. La compañía quiere que los equipos puedan utilizar agentes de programación desde varios entornos de desarrollo, incluidos Visual Studio Code, Visual Studio, JetBrains y Zed, mientras los administradores mantienen desde una consola central el control sobre consumo, permisos, auditoría y seguridad.

Las claves de Google Antigravity en 30 segundos

  • Antigravity ya forma parte de determinadas suscripciones de Gemini Enterprise.
  • Google añade extensiones para VS Code, Visual Studio, JetBrains y Zed, además de aplicación de escritorio y CLI.
  • Las empresas pueden establecer límites de gasto, compartir cuotas de tokens y supervisar el consumo desde una consola común.
  • Los administradores pueden controlar acceso al navegador, servidores MCP, espacios de trabajo y registros de auditoría.
  • Google intenta convertir la programación agéntica en una herramienta empresarial gobernada, no únicamente en un asistente individual.

El movimiento responde a uno de los problemas que está apareciendo a medida que los agentes de programación se extienden por las empresas. Dar acceso a un desarrollador a un asistente capaz de generar unas líneas de código resulta relativamente sencillo. Permitir que cientos o miles de empleados utilicen agentes capaces de modificar proyectos, ejecutar herramientas y consumir grandes cantidades de tokens exige otra capa de control.

Google presentó Antigravity dentro de Gemini Enterprise Agent Platform durante Google I/O en mayo. La ampliación anunciada ahora busca precisamente trasladar esta tecnología desde los primeros despliegues hacia organizaciones que necesitan gestionar identidades, presupuestos y políticas de seguridad de forma centralizada.

Antigravity deja de estar ligado a un único entorno de desarrollo

Una de las principales novedades es la llegada de nuevas extensiones para entornos de desarrollo integrados, o IDE.

Los desarrolladores pueden utilizar Antigravity desde Visual Studio Code, mientras que las integraciones para Visual Studio, JetBrains y Zed se encuentran disponibles en modalidad previa según la información publicada por Google.

A estas opciones se suman Antigravity 2.0 para escritorio y Antigravity CLI, orientada a quienes prefieren trabajar desde la línea de comandos.

El planteamiento resulta significativo porque los agentes de programación están dejando de ser una función exclusiva de una aplicación concreta. Google quiere que la misma capa agéntica acompañe al desarrollador independientemente de la superficie desde la que trabaje.

Esto permite, por ejemplo, iniciar una tarea desde el IDE habitual sin tener que trasladar todo el proyecto a otro entorno exclusivamente para utilizar la IA.

La compañía también incorpora soporte para Workforce Identity Federation (WIF) y Application Default Credentials (ADC), con el objetivo de mantener las políticas corporativas de identidad cuando los desarrolladores utilizan estos agentes.

La cuestión es especialmente importante en organizaciones donde el acceso a repositorios, API, entornos cloud o sistemas internos no puede depender de credenciales personales almacenadas manualmente en cada ordenador.

El gasto de los agentes empieza a convertirse en un problema FinOps

Otra de las novedades de Gemini Enterprise tiene menos que ver con la capacidad de los modelos y bastante más con sus costes.

Los agentes pueden consumir muchos más tokens que un chatbot convencional.

Una consulta sencilla puede requerir unas pocas interacciones. Un agente que analiza un repositorio, inspecciona varios archivos, prueba alternativas, utiliza herramientas y corrige sus propios errores puede realizar múltiples llamadas al modelo antes de completar una única tarea.

A escala empresarial esto introduce un problema evidente: controlar cuánto está gastando cada equipo y evitar que una parte de las licencias contratadas quede inutilizada mientras otros desarrolladores agotan sus límites.

Google incorpora para ello cuotas agrupadas o pooled quotas.

En lugar de asignar rígidamente una cantidad de tokens a cada usuario, la organización puede disponer de una bolsa compartida. Los equipos con mayor actividad pueden utilizar capacidad que de otra forma podría permanecer sin consumir en cuentas con menor uso.

Los administradores también pueden establecer límites mensuales de presupuesto por proyecto desde Google Cloud Billing.

La compañía anuncia además controles por usuario y equipo para más adelante durante 2026.

Cuando una organización alcanza la cuota compartida, puede permitir que el servicio continúe mediante consumo adicional sujeto a tarifas estándar. Estos sobrecostes pueden igualmente quedar limitados mediante topes mensuales.

Todo esto acerca los agentes de programación al terreno de FinOps, la disciplina que intenta controlar y atribuir los costes de los servicios cloud.

La consola ofrece además métricas de utilización sobre consumo de tokens, llamadas a API y actividad de los desarrolladores.

La posibilidad de medir estas variables será importante para determinar algo que todavía resulta difícil de evaluar en muchas organizaciones: si el coste de utilizar agentes se traduce realmente en suficiente ahorro de tiempo o mejora de productividad.

Google refuerza la seguridad alrededor de los agentes

El segundo gran problema empresarial está en los permisos.

Un chatbot que únicamente responde preguntas tiene una superficie de riesgo relativamente limitada. Un agente de programación puede trabajar con repositorios, utilizar un navegador, ejecutar comandos o comunicarse con servidores externos mediante protocolos como Model Context Protocol (MCP).

Por eso Google incorpora Antigravity a las políticas de seguridad y cumplimiento de Gemini Enterprise.

Los administradores pueden definir políticas para determinar qué recursos puede utilizar un agente, incluido el acceso a navegadores, servidores MCP y entornos de trabajo aislados o sandbox.

También se puede activar el registro centralizado de auditoría.

Según Google, estos registros pueden conservar información sobre los prompts enviados, las respuestas proporcionadas por los agentes y diferentes metadatos asociados a su actividad.

Esto introduce una diferencia importante frente al uso individual de herramientas externas.

Para una empresa regulada puede ser necesario reconstruir posteriormente qué instrucciones recibió un agente, qué información consultó y qué operaciones realizó antes de generar o modificar código.

La compañía sostiene además que la actividad de Antigravity queda bajo las condiciones estándar de privacidad de Google Cloud y se mantiene dentro del entorno controlado de cada organización.

Los agentes de programación empiezan a convertirse en infraestructura empresarial

La evolución de Antigravity encaja con un cambio más amplio dentro de la industria del software.

La primera generación de asistentes como GitHub Copilot se concentró principalmente en completar código dentro del editor.

Después llegaron los chats capaces de analizar archivos completos.

La siguiente etapa introdujo agentes que pueden recibir un objetivo, recorrer repositorios, modificar diferentes partes del proyecto, utilizar herramientas y comprobar sus propios resultados.

Ahora empieza otra fase: gestionar esos agentes como parte de la infraestructura tecnológica de una organización.

Eso implica resolver cuestiones mucho menos llamativas que generar código automáticamente.

Quién puede utilizar el agente.

Qué repositorios puede consultar.

Qué servidor MCP está autorizado.

Cuánto puede gastar.

Qué ocurre si alcanza su cuota.

Cómo queda registrada su actividad.

Y qué datos pueden salir del entorno corporativo.

Google intenta integrar todas esas piezas dentro de Gemini Enterprise en lugar de obligar a los departamentos de TI a administrar diferentes licencias, herramientas y sistemas de facturación.

Accenture, AirAsia y otras grandes empresas prueban el modelo

Google acompaña el lanzamiento con testimonios de varias organizaciones que ya están utilizando o evaluando Antigravity.

Entre ellas aparecen Accenture, AirAsia, CGI, Cognizant, Datamatics, Deloitte y Wipro.

Las declaraciones proporcionadas por estas compañías destacan principalmente la integración de los agentes dentro de los procesos existentes y la posibilidad de combinar automatización con controles empresariales.

Conviene tratarlas como testimonios comerciales y no como una demostración independiente de ganancias concretas de productividad.

Google no proporciona en este anuncio una comparación homogénea que permita afirmar, por ejemplo, que Antigravity reduzca un determinado porcentaje del tiempo necesario para desarrollar software.

La importancia de esos primeros clientes está más bien en confirmar hacia dónde se dirige el mercado: los agentes empiezan a desplegarse más allá de pequeños equipos y proyectos experimentales.

La propia AirAsia plantea incluso su utilización fuera de ingeniería, en departamentos como finanzas, marketing, legal o recursos humanos.

Ese escenario sugiere que Antigravity podría terminar funcionando como una capa general de agentes empresariales, aunque la expansión anunciada actualmente está especialmente centrada en herramientas para desarrolladores.

Gemini Enterprise busca convertirse en la capa de control de la IA corporativa

Antigravity está disponible para determinadas licencias de Gemini Enterprise Standard, Plus y Standard Emerging Market, mientras Google prevé ampliar posteriormente la compatibilidad.

Los administradores pueden habilitar desde la misma plataforma tanto Antigravity como las herramientas de IA integradas en Android Studio.

La estrategia tiene bastante sentido desde la perspectiva de Google Cloud.

El valor de un agente empresarial no está únicamente en el modelo que utiliza. Está también en identidad, permisos, datos, herramientas, observabilidad y facturación.

Es precisamente ahí donde los grandes proveedores de cloud tienen una posición especialmente favorable.

El mercado de los agentes de programación está creciendo rápidamente, con propuestas de OpenAI, Anthropic, GitHub, Cognition y numerosos desarrolladores especializados. La siguiente batalla puede no consistir únicamente en determinar qué agente escribe mejor código.

También puede decidirse por qué plataforma permite desplegar miles de agentes sin perder el control sobre seguridad y costes.

Antigravity entra ahora de lleno en esa segunda competición.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Google Antigravity?

Google Antigravity es una plataforma de agentes orientada, entre otros usos, al desarrollo de software. Puede utilizarse desde diferentes interfaces para que los agentes analicen proyectos, generen código y ejecuten tareas relacionadas con el desarrollo.

¿En qué entornos funciona Antigravity?

Google ofrece Antigravity 2.0 para escritorio, una CLI y extensiones para Visual Studio Code. También dispone de integraciones en vista previa para Visual Studio, JetBrains y Zed.

¿Cómo controla una empresa el gasto de los agentes?

Gemini Enterprise incorpora presupuestos por proyecto, cuotas compartidas de tokens, consumo adicional opcional sujeto a límites y métricas centralizadas sobre uso de tokens, llamadas a API y actividad.

¿Puede una empresa limitar lo que hace un agente?

Sí. Google ofrece políticas para controlar, entre otros elementos, el acceso del agente a espacios de trabajo, navegador y servidores MCP, además de registros de auditoría sobre su actividad.

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