La expansión de la inteligencia artificial, ya presente en multitud de sistemas y en el día a día de los ciudadanos, se ha afianzado como uno de los avances tecnológicos más significativos desde la irrupción de Internet. De acuerdo con el Observatorio IAON 2025, el 88% de la población española afirma conocer esta tecnología, y su uso ha aumentado del 39,7% al 41,8% en apenas medio año. Este crecimiento sitúa a España como el sexto país del mundo con mayor nivel de adopción, según el informe Microsoft Global AI Adoption in 2025 – A Widening Digital Divide.
El comercio electrónico es uno de los ámbitos donde este cambio resulta más evidente. Para 2030, entre el 70% y el 80% de consumidores y empresas prevén que los agentes basados en IA formen parte esencial del proceso de compra. Con el fin de comprender mejor esta transformación y ayudar al sector a sacar partido de ella, Packlink ha presentado su Ecommerce Delivery Benchmark 2026, un informe que examina cómo la inteligencia artificial está moldeando el ecosistema del e-commerce desde la perspectiva tanto de las compañías como de los usuarios.
Comprar con IA: un hábito que se consolida entre los consumidores
La inteligencia artificial está redefiniendo progresivamente la forma en que los consumidores buscan, comparan y compran. Según el estudio, un 30% de los encuestados ya ha utilizado la IA para realizar compras durante el último año. Esta práctica está especialmente extendida entre los más jóvenes: un 43% de los menores de 45 años afirma haber recurrido a ella, frente a un 21% de los mayores de 45 años, lo que refleja que su adopción avanza de manera transversal en todos los grupos de edad.
Los consumidores utilizan principalmente la IA para ahorrar tiempo (48%) y encontrar las mejores promociones u ofertas (47%). Asimismo, la emplean para comparar productos y obtener información más completa (36%), descubrir nuevos artículos (34%) o disfrutar de una experiencia de compra más personalizada (22%).
Las empresas ante nuevos desafíos
Si bien la inteligencia artificial y las herramientas digitales se consolidan como palancas clave de competitividad, su despliegue a gran escala sigue representando un gran reto para los comerciantes. Según el estudio, más de un tercio de los actores del sector (36%) identifica la adopción de la IA y de las tecnologías emergentes como su principal desafío para mantenerse competitivos. Esta transformación se produce en un contexto operativo bajo presión: un 28% de los encuestados señala el aumento de los costes operativos y logísticos, mientras que otro 28% menciona una competencia online que podría intensificarse con la integración de herramientas de IA.
A estos factores se suman desafíos estructurales como el incremento de los costes de adquisición y fidelización de clientes (24%), el aumento de los riesgos asociados a la ciberseguridad y el fraude (24%), así como la necesidad de responder a expectativas cada vez más exigentes en materia de entregas rápidas y flexibles (24%). En conjunto, estos elementos dificultan la adopción ágil de soluciones innovadoras, al mismo tiempo que refuerzan su carácter imprescindible.
“La IA ya está transformando a fondo los procesos de compra, con cada vez más consumidores que la utilizan para ahorrar tiempo, comparar de forma más eficiente y acceder a experiencias personalizadas. Para los comerciantes, esta aceleración supone una doble presión: no solo deben responder a estas nuevas expectativas, sino también afrontar importantes retos operativos, como el aumento de los costes y una competencia cada vez más intensa. Hoy, el desafío ya no es decidir si integrar la IA, sino cómo hacerlo de forma rápida y eficaz para seguir siendo competitivos en un entorno en constante evolución”, afirma Matthew Trattles, vicepresidente de producto en Packlink.













