OpenAI anunció el miércoles 22 de noviembre de 2023 que Sam Altman regresaba como CEO, apenas cinco días después de su sorpresivo despido por parte de la junta directiva. El acuerdo también implica una renovación casi completa de ese órgano de gobierno, con Bret Taylor como presidente, junto a Larry Summers y Adam D’Angelo como miembros.
La vuelta de Altman pone fin a uno de los episodios más llamativos en la historia reciente de la industria tecnológica: cinco días de tensión, negociaciones paralelas, dimisiones, y una carta colectiva de casi 700 empleados que amenazaban con irse a Microsoft si Altman no regresaba.
Cómo se llegó al acuerdo
La junta directiva original de OpenAI destituyó a Altman el viernes 17 de noviembre alegando falta de sinceridad en sus comunicaciones con el consejo. El motivo exacto nunca se aclaró públicamente. Greg Brockman, cofundador y entonces presidente del consejo, dimitió horas después en solidaridad con Altman.
El sábado y el domingo, la junta intentó nombrar un CEO interino. Primero se ofreció el puesto a Dario Amodei, de Anthropic, que lo rechazó. Finalmente se designó a Emmett Shear, exdirector ejecutivo de Twitch, como sustituto temporal. Ese mismo domingo, Microsoft anunció que contrataba a Altman y Brockman para liderar un nuevo equipo de investigación en IA.
La presión sobre la junta fue rápida e intensa. Inversores de peso, entre ellos Thrive Capital y Khosla Ventures, exigieron la restitución de Altman. Y la carta de los empleados, firmada por prácticamente toda la plantilla, amenazaba con abandonar masivamente OpenAI si Altman no regresaba. La combinación de esas presiones aceleró las negociaciones que llevaron al acuerdo del miércoles.
El papel de Microsoft y Satya Nadella
El consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella, ofreció a Altman liderar un equipo de investigación en IA dentro de Microsoft, pero también declaró públicamente que apoyaba el regreso de Altman a OpenAI si eso era lo que él prefería. Según el propio Altman, la opción de Microsoft fue lo que le dejó claro el domingo que existía un camino alternativo; pero cuando la nueva junta tomó forma, su preferencia fue volver a la empresa que había cofundado.
Greg Brockman también confirmó su vuelta esa misma noche, con un tuit breve y directo.
La nueva junta y los interrogantes que quedan
La nueva junta de tres personas supone un cambio sustancial respecto al consejo que destituyó a Altman. Bret Taylor es exdirector de operaciones de Facebook y expresidente de Salesforce; Larry Summers es exsecretario del Tesoro de Estados Unidos y expresidente de Harvard; y Adam D’Angelo, CEO de Quora, es el único miembro que repite desde la junta anterior.
Lo que permanece sin respuesta pública es qué llevó a la junta original a destituir a Altman con tanta rapidez y sin comunicarlo antes a los inversores principales. Las declaraciones de la empresa hablaron de «falta de franqueza», pero ningún miembro del consejo que tomó la decisión ha dado una explicación detallada. Ese punto sigue siendo la gran incógnita del episodio.
Preguntas frecuentes
¿Por qué destituyeron a Sam Altman el 17 de noviembre?
La junta directiva original alegó «lack of candor» (falta de franqueza) en sus comunicaciones con el consejo, pero no dio detalles públicos sobre los hechos concretos que motivaron la decisión.
¿Quién era el CEO interino antes del regreso de Altman?
Emmett Shear, exdirector ejecutivo de Twitch, fue designado CEO interino el domingo 19 de noviembre, tras el rechazo de Dario Amodei (Anthropic) a ocupar el puesto.
¿Quiénes forman la nueva junta de OpenAI?
Bret Taylor como presidente, Larry Summers y Adam D’Angelo. Taylor tiene perfil tecnológico-empresarial, Summers aporta experiencia en política económica y D’Angelo es el único que repite del consejo anterior.
¿Qué papel jugó Microsoft en todo esto?
Satya Nadella ofreció a Altman liderar un equipo de IA dentro de Microsoft el domingo, lo que presionó aún más a la junta de OpenAI para alcanzar un acuerdo. Finalmente Altman priorizó su vuelta a OpenAI.
¿Qué pidieron los empleados en su carta?
El regreso de Sam Altman como condición para no trasladarse a Microsoft, junto con cambios en la junta directiva. La carta fue firmada por casi 700 de los poco más de 700 empleados que tenía OpenAI en ese momento.













