Cobee, plataforma española de gestión de beneficios para empleados, ha publicado su análisis de las tendencias que, a su juicio, van a marcar los departamentos de Recursos Humanos durante 2024. La compañía identifica cinco áreas de cambio: la adopción de inteligencia artificial, la compensación total, el análisis de datos, la salud mental y la formación interna. El diagnóstico llega en un momento en que la presión inflacionaria sigue condicionando tanto los presupuestos de las empresas como las expectativas salariales de los equipos.
IA en RRHH: más velocidad en la selección, menos papel
La inteligencia artificial (IA) ya se aplica en muchos departamentos de RRHH para cribar currículums, programar entrevistas y detectar patrones en el rendimiento. Cobee subraya que su valor no está en sustituir decisiones, sino en reducir el tiempo que los equipos de recursos humanos dedican a tareas administrativas de bajo valor, para que puedan concentrarse en la relación directa con los empleados.
El filtrado automático de candidatos, por ejemplo, permite analizar cientos de perfiles en minutos con criterios predefinidos. El resultado, si los criterios están bien calibrados, es un embudo de selección más consistente y menos influido por sesgos cognitivos puntuales. No obstante, la empresa alerta de que la IA en RRHH también puede reproducir sesgos si los datos de entrenamiento no son representativos, lo que exige una supervisión humana activa sobre los sistemas. La aceleración de la adopción de IA en empresas españolas respalda que este tipo de herramientas ya no son territorio exclusivo de las grandes corporaciones.
Compensación total: más allá del salario bruto
Con la inflación instalada en el debate salarial, las empresas buscan fórmulas para aumentar el poder adquisitivo real de sus empleados sin comprometer la masa salarial fija. La compensación total, que combina salario base con beneficios como seguro médico, cheques de comida, guarderiía o transporte, gana terreno como argumento en las negociaciones.
Cobee destaca que la clave está en la personalización: no todos los empleados valoran igual un seguro médtico, un plan de pensiones o un bono de teletrabajo. Los planes de retribución flexible permiten que cada persona elija los beneficios que se ajustan a su situación, lo que mejora la percepción del paquete retributivo sin que la empresa tenga que aumentar el coste total de cada puesto.
Big Data en RRHH: del instinto a los datos
El análisis de datos aplicado a recursos humanos permite medir el impacto de las políticas internas de forma que antes era prácticamente imposible: rotación por departamento, correlación entre beneficios y retención, patrones de absentismo. El Big Data convierte intuiciones en métricas concretas que pueden compararse trimestre a trimestre.
Cobee menciona sus propias herramientas de visual analytics, que ofrecen a los responsables de RRHH un cuadro de mando sobre el uso de los beneficios y el gasto en tiempo real. La idea es que la toma de decisiones sobre beneficios y compensación se apoye en datos propios de la empresa, no solo en estudios de mercado genéricos. Los retos de la IA en 2023 desde una perspectiva empresarial también apuntaban al análisis de datos como uno de los usos más concretos y medibles.
Salud mental: de beneficio extra a prioridad estratégica
La salud mental lleva varios años subiendo en las encuestas sobre prioridades de los empleados y en 2024 Cobee la sitúa directamente entre las tendencias centrales de RRHH. Las medidas que las empresas están poniendo en marcha van desde seguros médicos con cobertura psicológica hasta programas de desconexión digital y acceso a plataformas de terapia online.
El argumento no es solo ético: el absentismo por problemas de salud mental tiene un coste directo que las empresas empiezan a cuantificar. Incluir apoyo psicológico dentro del paquete de beneficios se está convirtiendo en un criterio de atracción de talento, sobre todo para perfiles jóvenes que lo consideran tan importante como la retribución económica.
Talento interno: formar antes de contratar fuera
La quinta tendencia que señala Cobee es el desplazamiento hacia la promoción interna frente a la contratación externa. Ante la escasez de ciertos perfiles digitales y los costes asociados a la búsqueda y onboarding de nuevos empleados, las empresas apuestan por desarrollar las competencias que necesitan dentro de sus propios equipos.
Esto implica invertir en formación tanto en habilidades específicas (programación, análisis de datos, IA) como en competencias transversales (liderazgo, comunicación, gestión de proyectos). La ventaja es doble: la empresa retiene el conocimiento acumulado y el empleado percibe una trayectoria de crecimiento real dentro de la organización.
Preguntas frecuentes
¿Qué ventajas concretas aporta la IA a los departamentos de RRHH?
Principalmente tiempo: la IA puede cribar currículums, programar entrevistas y generar informes de seguimiento de forma automática. Esto libera a los equipos de RRHH de tareas repetitivas y les permite dedicar más horas a la relación directa con los empleados y a la toma de decisiones estratégicas.
¿En qué consiste la retribución flexible?
La retribución flexible permite al empleado elegir cómo distribuye parte de su salario entre diferentes productos o servicios con ventajas fiscales: seguro médico, cheques de comida, tarjeta de transporte, guarderiía o formación. Al estar exentos o bonificados en el IRPF, el empleado obtiene más poder adquisitivo real sin que la empresa incremente el coste bruto del puesto.
¿Por qué es importante la salud mental como beneficio para empleados?
Porque el absentismo por problemas psicológicos tiene un coste directo y medible para las empresas, y porque los empleados, sobre todo los más jóvenes, lo valoran tanto como la compensación económica a la hora de elegir o mantener un empleo. Ofrecer acceso a terapia o programas de descanso digital puede ser determinante en la retención de talento.
¿Qué habilidades digitales priorizan las empresas en la formación interna para 2024?
Análisis de datos, manejo de herramientas de IA, programación básica y ciberseguridad son las más demandadas. A estas se suman competencias transversales como la gestión de proyectos ágil y la comunicación en entornos híbridos o distribuidos.













