La inteligencia artificial empieza a modificar no solo las tareas que se realizan en las empresas, sino también la velocidad a la que algunos profesionales avanzan en sus carreras. Un nuevo estudio de International Workplace Group (IWG) señala que el 82 % de los altos directivos consultados considera que la IA está acelerando el ascenso de los líderes más jóvenes.
Las claves de la IA y los jóvenes líderes en 20 segundos
- El 82 % de los directivos cree que la IA acelera el desarrollo profesional de los líderes jóvenes.
- Un 80 % considera que alcanzan puestos de liderazgo antes que generaciones anteriores.
- El 92 % incorporaría a un profesional de la Generación Z a un puesto de alta dirección.
- En España, el uso de IA generativa destaca especialmente entre los jóvenes.
Los datos proceden del informe de IWG “Z-Suite: Cómo una nueva generación está transformando los consejos de dirección”, que analiza la relación entre la adopción de estas herramientas y la progresión profesional de la Generación Z. La investigación plantea que el dominio de la tecnología puede estar dando a los trabajadores más jóvenes acceso anticipado a conocimientos y capacidades que tradicionalmente requerían más años de experiencia.
Este fenómeno no significa que la experiencia profesional haya perdido valor ni que utilizar herramientas de IA convierta automáticamente a alguien en un buen directivo. Los propios resultados apuntan a una combinación de tecnología, conocimientos, confianza y oportunidades dentro de las organizaciones.
Los jóvenes creen que pueden llegar antes a la alta dirección
Una de las cifras más llamativas del estudio está relacionada con las expectativas profesionales. El 95 % de las personas encuestadas de entre 21 y 29 años considera probable ocupar un puesto de alta dirección antes de cumplir los 30 años.
La IA aparece como uno de los elementos que explican esa confianza. Cuatro de cada cinco jóvenes líderes, el 80 %, aseguran que estas herramientas les proporcionan conocimientos para los que anteriormente habrían necesitado años de experiencia. Otro 79 % afirma que les permiten realizar tareas que están por encima de su nivel actual de responsabilidad.
Los resultados reflejan una percepción extendida también entre quienes ya ocupan posiciones superiores. Según IWG, el 80 % de los altos directivos consultados cree que los empleados más jóvenes están alcanzando posiciones de liderazgo antes que las generaciones precedentes.
Además, un 92 % estaría dispuesto a incorporar a un candidato de la Generación Z a un puesto de alta dirección para aprovechar las capacidades que puede aportar. Es un dato especialmente relevante porque desplaza el debate desde las expectativas de los propios jóvenes hacia la percepción que tienen quienes actualmente participan en las decisiones empresariales.
El informe sostiene que la familiaridad con las herramientas digitales puede favorecer este proceso. La IA generativa permite resumir grandes cantidades de información, analizar documentos, preparar borradores, organizar datos o servir de apoyo en determinadas tareas de análisis. Su utilidad, sin embargo, depende de cómo se utilice y de la capacidad del profesional para comprobar y contextualizar sus resultados.
España muestra una elevada adopción de IA entre los más jóvenes
Los datos disponibles en España ayudan a entender por qué la Generación Z parte con una relación especialmente cercana con esta tecnología. La Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) en los Hogares de 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra una adopción de la inteligencia artificial generativa muy superior entre los grupos de menor edad.
Más del 75 % de los jóvenes españoles de entre 16 y 24 años había utilizado alguna herramienta de IA generativa, según los datos del INE citados por IWG. El porcentaje correspondiente al uso profesional supera el 30 % entre las personas de 25 a 34 años.
La diferencia respecto al conjunto de la población es considerable. Entre las personas de 16 a 74 años, el uso profesional se sitúa cerca del 18 %. Estos porcentajes apuntan a que una parte de los trabajadores que ahora están comenzando o consolidando su trayectoria laboral llega a las empresas con una familiaridad previa con estas herramientas.
Esa experiencia puede adquirir valor a medida que las compañías incorporan la inteligencia artificial a más procesos internos. Saber utilizarla no sustituye capacidades como el criterio, la gestión de equipos, la comunicación o el conocimiento del negocio, pero puede cambiar la manera de acceder a información y enfrentarse a determinadas tareas.
Más confianza y responsabilidades, pero no solo por la tecnología
El estudio también pregunta directamente a los jóvenes sobre los efectos que perciben en su carrera profesional. El 78 % asegura que la IA ha aumentado su confianza para asumir responsabilidades de liderazgo y un 79 % considera que le permite contribuir de una manera más estratégica dentro de su organización.
Esta percepción se traslada a la velocidad con la que creen estar avanzando. El 86 % de los jóvenes participantes considera que progresa profesionalmente más rápido que las generaciones anteriores.
IWG interpreta estos resultados como una señal de que las empresas tendrán que revisar la manera en que detectan y desarrollan el talento. Christian Schmitz, consejero delegado de International Workplace Group, sostiene que las organizaciones deberán combinar las posibilidades que ofrece la IA con una cultura empresarial que permita a los profesionales desarrollar sus capacidades.
Schmitz también advierte de que la cuestión no consiste simplemente en promocionar antes a los trabajadores jóvenes. Desde su perspectiva, las herramientas tecnológicas deben ir acompañadas de flexibilidad, oportunidades y apoyo para que los profesionales puedan asumir mayores responsabilidades y tomar mejores decisiones.
La distinción es importante. Los porcentajes del informe reflejan las opiniones y expectativas de los participantes en la investigación, no demuestran por sí mismos que la IA vaya a provocar de manera generalizada que los menores de 30 años lleguen a los consejos de dirección.
Sí muestran un cambio en la percepción del valor de determinadas capacidades. A medida que la inteligencia artificial se integra en el trabajo diario, el conocimiento acumulado durante años convive con nuevas formas de obtener información y ejecutar tareas. Para una generación que ha incorporado estas herramientas en las primeras etapas de su vida profesional, esa familiaridad puede convertirse en una ventaja, siempre que esté acompañada del criterio y la experiencia necesarios para asumir responsabilidades directivas.










