
La IA local deja de ser una rareza: modelos abiertos, privacidad y costes bajo control
Durante años la inteligencia artificial generativa se ha entendido como un servicio remoto: se abre una web, se paga una suscripción o una API, se envía el texto a un proveedor y se espera la respuesta. Ese modelo seguirá siendo dominante para muchos usos, sobre todo cuando se necesita el modelo más potente disponible, soporte empresarial o una ventana de













