Los robots con IA llegarán antes a la fábrica que a casa, según la UOC

Robots industriales con IA trabajando en una fábrica

La inteligencia artificial encarnada, la que actúa en el mundo físico a través de robots con sensores, cámaras y motores, llegará antes a las fábricas, los almacenes, el campo y los hospitales que a las casas. Es la previsión de Antonio Pita, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), en un análisis que la universidad publicó el 19 de octubre. Pita no pone fecha a la llegada de robots útiles a los hogares y advierte de que el salto pendiente es que hagan las tareas de forma fiable, barata y segura.

Las claves de la IA encarnada en 30 segundos

  • La IA encarnada actúa en el mundo físico a través de robots, y según la UOC llegará antes a fábricas y almacenes que a los hogares.
  • En 2025 se instalaron más de 600.000 robots industriales, un 11 % más, según la Federación Internacional de Robótica (IFR).
  • España instaló unas 4.300 unidades, un 15 % menos, y es el cuarto mercado de la UE.
  • Privacidad, ciberseguridad, batería y coste son los principales frenos.

Pita describe el cambio de fondo como el paso de robots diseñados para tareas muy concretas a máquinas capaces de adaptarse a lo que encuentran. Un robot aspirador sirve de ejemplo: en un primer nivel ejecuta un programa; en otro, comprueba si una zona sigue sucia; y en uno más avanzado decide por sí mismo cuándo actuar. La diferencia con un chatbot, explica, es que no basta con que una IA sepa contar cómo se recoge una mesa. El robot tiene que reconocer los objetos, calcular cómo agarrarlos y reaccionar cuando algo no sale como esperaba, y hacerlo de forma fiable, durante muchas horas, con un coste razonable y sin supervisión constante.

Por qué la fábrica va primero

Los entornos industriales y logísticos son repetitivos y se pueden adaptar a las máquinas, algo imposible en una casa, donde cada salón es distinto y los objetos cambian de sitio. Por eso el despliegue empieza allí. Según el informe World Robotics 2026 de la IFR, presentado el 24 de septiembre, las fábricas instalaron en 2025 más de 600.000 robots industriales, un 11 % más que el año anterior, y el parque mundial en funcionamiento superó los cinco millones de unidades.

El reparto es muy desigual. Según los datos de la IFR que recoge la UOC, China instaló 354.000 robots, el 59 % del total, y Estados Unidos, con unos 38.400, adelantó a Japón como segundo mercado. La Unión Europea retrocedió un 11 %, hasta 60.500 unidades, casi la mitad en Alemania. España instaló unas 4.300, un 15 % menos, y es el cuarto mercado de la UE. Los robots de servicio profesional crecieron un 24 %, hasta casi 250.000 unidades, y casi la mitad se destinaron a transporte y logística. Amazon, por su parte, superó en 2025 el millón de robots desplegados.

Después de la industria vendrían la agricultura, donde ya trabajan tractores autónomos en grandes explotaciones, y los hospitales, con robots de transporte e inspección. Los humanoides siguen siendo una nota a pie de página: según la UOC, en 2025 se vendieron unos 7.000 de tamaño completo, la mayoría para usos muy especializados y a menudo teleoperados. La cifra contrasta con anuncios como el de NEO, el humanoide para el hogar de 1X, y con estimaciones como la de que una hora de trabajo de un humanoide costará como mucho 14 dólares.

Modelos del mundo y una carrera dominada por China

En la parte técnica, la UOC destaca los llamados modelos del mundo, sistemas que aprenden cómo se comporta el entorno físico y anticipan qué pasará con cada acción, por ejemplo que un vaso empujado hasta el borde de la mesa puede caer. Es la línea que defiende Yann LeCun, premio Turing y exjefe científico de IA de Meta, con su empresa AMI Labs, que cerró en marzo una ronda de 1.030 millones de dólares. Pita matiza que los transformers, la arquitectura de los grandes modelos de lenguaje, no van a desaparecer de la robótica y que lo más probable es que haya que combinar varias tecnologías.

La industria de los humanoides está muy concentrada. Según la asociación alemana de fabricantes de maquinaria VDMA, citada por Science|Business, China fabrica más del 90 % de estos robots y cuenta con más de 400 empresas de robótica, y el centro de estudios MERICS recuerda que su XV Plan Quinquenal (2026-2030) sitúa la IA encarnada entre las industrias del futuro. La UOC menciona también una estimación de la consultora MarketsandMarkets, según la cual el mercado de IA encarnada pasaría de 4.440 millones de dólares en 2025 a 23.060 millones en 2030, aunque la propia universidad pide leerla con cautela por ser una previsión comercial. En Europa, la Comisión Europea ha anunciado un programa específico de robótica antes de 2028.

Privacidad, ciberseguridad y otros frenos

Los riesgos cambian cuando la IA tiene cuerpo. Un robot doméstico lleva cámaras, micrófonos y sensores que recogen mucha información sobre la casa y los hábitos de quienes viven en ella, y queda por resolver dónde se guardan esos datos, quién accede a ellos y para qué se usan. En las empresas, Pita alerta además del riesgo de una vigilancia excesiva de la plantilla. La ciberseguridad es el otro frente: «Cuando un ciberdelincuente consigue acceder a un ordenador, puede robar información o alterar su funcionamiento», recuerda el profesor, que advierte de que si lo que controla es un robot también podría causar daños físicos.

El nuevo Reglamento de máquinas de la UE, aplicable desde enero de 2027, exigirá proteger los sistemas de control frente a manipulaciones. A eso se suman los límites técnicos: la latencia y las caídas de conexión, que aconsejan ejecutar las funciones de seguridad en el propio robot y no en la nube, la autonomía de la batería, la precisión y el coste. Pita propone protección desde el diseño, accesos limitados, actualizaciones y paradas seguras, y pide decidir qué puede hacer una máquina por sí sola y qué necesita supervisión humana. Sobre España, considera que tiene una base sólida, pero que debe integrar mejor disciplinas como la robótica, la electrónica, los datos, la IA y la ciberseguridad, y llevar ese conocimiento a la práctica. Son ideas que conectan con la necesidad de proteger cada capa de la IA física.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la IA encarnada?

Es la inteligencia artificial que actúa en el mundo físico mediante sensores, cámaras y actuadores, como la de un robot que recoge objetos o se mueve por un almacén. También se la llama IA física.

¿Cuándo habrá robots humanoides en casa?

No hay fecha. Según el profesor de la UOC Antonio Pita, la IA encarnada llegará antes a fábricas, almacenes, agricultura y hospitales, y los hogares serán probablemente lo último.

¿Cuántos robots industriales se instalaron en 2025?

Más de 600.000 en todo el mundo, un 11 % más que en 2024, según la IFR. China instaló el 59 % y España unas 4.300 unidades.

¿Qué riesgos tiene la IA encarnada?

Sobre todo de privacidad, por los datos que recogen sus sensores, y de ciberseguridad, porque un atacante que controle un robot podría causar daños físicos.

Fuentes:

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