En la era de la inteligencia artificial (IA) generativa y agentica, los centros de datos tradicionales, que solían enfocarse únicamente en almacenar, recuperar y procesar datos, han evolucionado para convertirse en auténticas fábricas de tokens de IA. En la actualidad, la inferencia de IA se ha convertido en la principal carga de trabajo de estas instalaciones, cuyo producto principal es la inteligencia generada en forma de tokens. Esta transformación ha cambiado también la forma en que se evalúan las economías de la infraestructura de IA, incluido el coste total de propiedad (TCO).
Aunque muchas empresas al evaluar la infraestructura de IA todavía se centran en las especificaciones máximas de los chips, el coste de cómputo o las operaciones de punto flotante por segundo por dólar gastado, la verdadera métrica que importa es el coste por token. Este último es el coste total necesario para producir cada token entregado, generalmente medido como coste por millón de tokens. Mientras que el coste de cómputo es simplemente el precio de la infraestructura de IA, ya sea alquilada a proveedores de la nube o propiedad de la empresa, y los FLOPS por dólar indican la cantidad de potencia de cómputo bruto que se obtiene por cada dólar gastado, el coste por token tiene en cuenta el rendimiento del hardware, la optimización del software, el soporte del ecosistema y la utilización en el mundo real.
En este sector, NVIDIA lidera la industria al ofrecer el menor coste por token. Optimizar el coste del token requiere examinar la ecuación que lo calcula, enfocándose en maximizar el output de tokens entregados por GPU. Esto implica no solo minimizar el coste de los tokens, reduciendo así el coste por cada interacción servida, sino también maximizar los ingresos, entregando más tokens por segundo y, consecuentemente, más inteligencia para productos y servicios impulsados por IA.
La comparación de las infraestructuras de IA basándose únicamente en el coste de cómputo o los FLOPS por dólar resulta insuficiente para evaluar el potencial de ingresos y rentabilidad. Un análisis detallado del NVIDIA Blackwell, comparado con generaciones anteriores como NVIDIA Hopper, revela que si bien el primero puede parecer más costoso en términos de coste por GPU por hora, ofrece un rendimiento significativamente superior y un coste por millón de tokens mucho más bajo.
La plataforma NVIDIA, gracias a su diseño extremo en el cómputo, redes, memoria, almacenamiento y software, proporciona el coste más bajo por token y el mayor throughput de tokens de la industria. Además, la constante optimización de software de inferencia de código abierto garantiza que los outputs de tokens continúen aumentando y el coste por token siga disminuyendo en la infraestructura ya adquirida. Diversos socios en la nube de NVIDIA ya están desplegando esta infraestructura para ofrecer a las empresas el menor coste por token disponible, beneficiándose plenamente del diseño y optimización integral del hardware y software de NVIDIA.
Al elegir una infraestructura de IA, las empresas deben centrarse en métricas que reflejen con precisión los resultados económicos de la inferencia, como el coste por token y el output de tokens entregados. Esta es la clave para escalar la IA de manera rentable.
Fuente: Zona de blogs y prensa de Nvidia













