La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha identificado seis tendencias que ya están marcando el uso de la inteligencia artificial (IA) generativa en las aulas. El análisis, elaborado por Desírée Gómez Cardosa y Guillem Garcia Brustenga, expertos del eLearning Innovation Center (eLinC) de la UOC, repasa cómo estas tecnologías están cambiando la docencia, qué herramientas las protagonizan y qué riesgos hay que tener en cuenta antes de adoptarlas.
Las seis tendencias de la IA en la educación
1. Avatares en múltiples idiomas. Una de las aplicaciones más visibles es la creación de vídeos con avatares generados por IA, ya sean representaciones de personas reales o personajes ficticios. Herramientas como HeyGen o Synthesia permiten que un profesor grabe una clase en un idioma y la distribución se haga en la lengua nativa de cada alumno, sin necesidad de que el docente hable ese idioma. Esto abre la puerta a una oferta educativa global con un coste de localización muy inferior al actual.
2. Preparación de asignaturas. La IA generativa también sirve de apoyo al profesorado en las fases de planificación del curso. Los asistentes conversacionales como ChatGPT ayudan a estructurar programaciones didácticas, localizar recursos en línea o generar propuestas metodológicas adaptadas a distintos niveles. Herramientas como ChatPDF permiten además procesar documentos extensos y extraer la información más relevante para preparar los contenidos.
3. APIs de IA para el sector educativo. Están emergiendo empresas especializadas que desarrollan interfaces de programación (API) orientadas específicamente a la docencia, lo que permite automatizar tareas como la evaluación de estudiantes, la gestión de clases o la generación de contenidos a medida. Algunas plataformas ya permiten a cualquier usuario, sin conocimientos técnicos avanzados, crear sus propias herramientas educativas a partir de estos modelos.
4. IA en estudios artísticos. El análisis destaca la incorporación de la IA como herramienta de creación en los programas artísticos. Generadores de imagen como Midjourney o DALL·E, y de vídeo como Runway, forman ya parte del flujo de trabajo de diseñadores, ilustradores y realizadores. El debate en las escuelas de arte ya no gira en torno a si integrar estas herramientas, sino en cómo hacerlo con criterio y responsabilidad.
5. Aprendizaje personalizado. El aprendizaje adaptativo basado en IA ajusta los materiales y el ritmo de avance a las necesidades de cada estudiante, a partir del análisis de su rendimiento. En lugar de ofrecer el mismo recorrido a todos los alumnos, los sistemas adaptativos generan rutas de aprendizaje distintas según los avances detectados, lo que se acerca más a la tutorización individual que al aula tradicional. Solo un 3,2% del profesorado español prohibiría la IA en las aulas, según una encuesta de Freeed, lo que indica que la mayoría del cuerpo docente está abierto a explorar este tipo de herramientas.
6. Creación de recursos de aprendizaje. La IA facilita la generación de materiales docentes: infografías, presentaciones de diapositivas, glosarios y resúmenes. Plataformas como SlidesAI o Tome reducen el tiempo que los docentes dedican a producir estos recursos, lo que libera horas para la interacción directa con los estudiantes y para la reflexión pedagógica.
Riesgos que no conviene ignorar
El análisis del eLinC no se queda solo en los beneficios. Los expertos advierten de tres riesgos principales que acompañan a esta integración de la IA en la educación.
El primero es la dependencia excesiva de la IA para tareas que corresponden al criterio del docente. Automatizar la evaluación o la planificación del curso puede ser eficiente, pero también puede diluir el juicio pedagógico si se aplica sin supervisión. El segundo son los sesgos algorítmicos: un modelo entrenado con datos sesgados puede generar materiales o evaluaciones que reproduzcan esas desigualdades. El tercero afecta a la privacidad, ya que la aparición constante de nuevas herramientas dificulta saber qué datos de los estudiantes se están procesando y con qué fines.
La sofisticación de los sistemas de creación de avatares y clonación de voz abre además la puerta a la desinformación y la suplantación de identidad en el entorno educativo. Y la integración de la IA en el proceso artístico plantea preguntas sobre propiedad intelectual que todavía no tienen respuesta clara. OpenAI ha convertido a los docentes en el primer banco de pruebas masivo de la nueva generación de ChatGPT, lo que muestra hasta qué punto el sector educativo está en el centro de esta transformación.
«Estamos ante una época interesante en el ámbito de la educación porque la IA generativa puede abrir las puertas a un aprendizaje personalizado y global. Hay que afrontar los riesgos éticos que comporta y garantizar la responsabilidad en el uso de estas nuevas tecnologías, así como promover la alfabetización en IA y el acceso equitativo para reducir la brecha digital», apunta Desírée Gómez Cardosa, analista de aprendizaje y docencia del eLinC.
Guillem Garcia Brustenga, coautor del análisis, añade que «la colaboración entre docentes, estudiantes y desarrolladores será clave para una integración lograda de estas posibilidades en la educación. El equilibrio entre la tecnología y la dimensión humana es lo que determinará si aprovechamos el potencial real de la IA».

¿Qué herramientas de IA son más usadas en educación?
Entre las más utilizadas están ChatGPT y ChatPDF para asistencia docente, HeyGen y Synthesia para creación de vídeos con avatares, Midjourney y DALL·E para producción visual, y SlidesAI o Tome para la generación de presentaciones. Las API de OpenAI y otras compañías también están siendo adoptadas por plataformas educativas para construir herramientas específicas.
¿Puede la IA evaluar a los estudiantes de forma autónoma?
Técnicamente sí, pero los expertos del eLinC advierten del riesgo de delegar en exceso esta tarea en la IA. La evaluación implica juicios pedagógicos complejos que los modelos actuales no gestionan bien en todos los contextos, y los sesgos algorítmicos pueden afectar a la equidad del resultado.
¿Qué ocurre con la propiedad intelectual de las obras creadas con IA?
La normativa sobre propiedad intelectual no está adaptada a los contenidos generados con IA en la mayoría de países, y las decisiones judiciales varían según la jurisdicción. En el ámbito educativo, esto obliga a centros y docentes a revisar sus políticas de uso de estas herramientas.
¿Cómo afecta la IA a la brecha digital en educación?
La adopción masiva de IA en el aula puede ampliar la brecha si el acceso a las herramientas y la formación en su uso no se distribuye de forma equitativa. Centros o estudiantes sin recursos tecnológicos adecuados quedarían en desventaja. La alfabetización en IA es una condición necesaria para que la integración sea inclusiva.
¿Qué riesgos de privacidad plantea el uso de IA en el aula?
La mayoría de herramientas de IA generativa procesan los datos que se les introducen. En un contexto educativo, esto puede incluir textos de estudiantes menores de edad, datos de rendimiento o contenidos de las sesiones. Las instituciones deben revisar las políticas de privacidad de cada herramienta antes de utilizarla con alumnos.
Fuente: UOC — eLinC. Análisis de Desírée Gómez Cardosa y Guillem Garcia Brustenga, analistas de tendencias educativas del eLearning Innovation Center de la Universitat Oberta de Catalunya.












