La UE aprueba por unanimidad la Ley de IA, primera del mundo

Los embajadores de los 27 Estados miembros de la Unión Europea aprobaron el 2 de febrero de 2024, por unanimidad, el texto final de la Ley de IA, el primer marco regulador integral del mundo para la inteligencia artificial. El acuerdo convierte a la UE en la primera región en fijar reglas de obligado cumplimiento para el desarrollo y uso de la IA, un precedente que otros bloques ya observan de cerca.

Un marco regulador para la era digital

Thierry Breton, comisario europeo de Mercado Interior, defendió el texto explicando que no solo impulsa la IA fiable, sino que da a las empresas del sector un entorno regulatorio previsible al que ajustarse, en vez de dejarlas navegar entre normativas nacionales dispersas.

Innovación consciente y regulación de riesgos

La ley distingue entre aplicaciones de IA de «alto riesgo», aquellas que pueden afectar a la salud, la seguridad, los derechos humanos o la democracia, y las de riesgo menor. Prohibe de forma directa los usos de «riesgo inaceptable», como la puntuación social mediante algoritmos, e introduce requisitos de gobernanza y transparencia para los sistemas de alto riesgo.

¿Por qué debería importarte?

Tras dos años de negociaciones, la Ley de IA se convierte en el conjunto de reglas más completo hasta la fecha para gobernar la seguridad y el uso de la inteligencia artificial. Su alcance va más allá de la industria tecnológica europea, porque se espera que influya en prácticas de otros sectores, incluido el uso militar de la IA.

Superando el último gran obstáculo

La votación que confirma el texto final salva el último obstáculo antes de su adopción formal, y llega después del acuerdo político alcanzado en diciembre de 2023 tras meses de negociación. El camino no ha sido sencillo: Francia lideró la oposición más visible, con el argumento de que la norma podía frenar el crecimiento de las startups europeas de IA generativa.

Pese a esas reticencias, los 27 Estados miembros terminaron respaldando el texto de forma unánime, señal de que primaba el consenso sobre un enfoque que combina seguridad y ética.

Lo que sigue: implementación y efectos a largo plazo

Tras esta aprobación, el siguiente paso era la adopción formal como ley, prevista para los meses siguientes. Una vez publicada en el Diario Oficial de la UE, la norma entraría en vigor 20 días después, seguida de un periodo de implementación escalonado pensado para dar margen tanto a las empresas como a los reguladores nacionales.

La UE también puso en marcha una Oficina de IA encargada de supervisar el cumplimiento de los modelos fundacionales más potentes, aquellos que se consideran de «riesgo sistémico», junto a un paquete de medidas para impulsar el desarrollo de IA dentro del bloque.

Los años siguientes confirmaron que el calendario no sería tan lineal como se esperaba en 2024: la propia UE retrasó después parte de la aplicación de la norma para dar más margen a las empresas, mientras los Estados miembros avanzaban con sus leyes nacionales de desarrollo, como el Proyecto de Ley Orgánica que España tramita en el Congreso.

Conclusión: hacia un futuro ético con la IA

La aprobación de la Ley de IA marcó un punto de partida para regular la inteligencia artificial de forma que promueva la innovación sin dejar de proteger los derechos humanos y la seguridad. Los ajustes posteriores, tanto a nivel europeo como en cada país miembro, muestran que aplicar una norma de este calibre lleva años, pero el punto de partida sigue siendo el mismo: Europa fue la primera en poner límites legales claros a la IA.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un sistema de IA de «alto riesgo» según la Ley de IA?

Es un sistema que puede afectar a la salud, la seguridad, los derechos humanos o la democracia, y que por eso queda sujeto a requisitos específicos de gobernanza y transparencia antes de poder usarse.

¿Qué usos de IA prohíbe directamente la ley?

Los clasificados como «riesgo inaceptable», entre ellos la puntuación social de ciudadanos mediante algoritmos, quedan prohibidos sin excepción dentro de la Unión Europea.

¿Qué hace la Oficina de IA de la UE?

Supervisa el cumplimiento de los modelos fundacionales más potentes, aquellos considerados de riesgo sistémico, y coordina la aplicación de la Ley de IA entre los distintos Estados miembros.

¿Cada país de la UE necesita su propia ley de IA?

Sí, además del reglamento europeo, cada Estado miembro debe aprobar normativa nacional de desarrollo que concrete cómo se supervisa y sanciona su cumplimiento en su territorio, como está haciendo España con su Proyecto de Ley Orgánica.

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