El mercado del aprendizaje automático cerró 2024 bordeando los 204.000 millones de dólares, casi el 70% de todo el dinero que se movió ese año en inteligencia artificial. El dato, recopilado por Altindex a partir de cifras de Statista, confirma algo que ya se veía venir desde 2020: el aprendizaje automático no es una rama más de la IA, es la que sostiene casi todo el negocio.
De 60.000 a 204.000 millones en cuatro años
En 2020 la industria del aprendizaje automático valía unos 60.000 millones de dólares, el 54% del mercado total de IA. Un año después esa cifra se había más que duplicado, hasta 134.500 millones, y la cuota subió al 59%. El crecimiento se frenó en 2022, pero volvió con fuerza en 2023: un salto del 120% que dejó el sector en 158.800 millones, el 65% del pastel de la IA.
2024 trajo un ritmo más moderado, un 28% de crecimiento, aunque suficiente para tocar los 204.000 millones y una cuota del 70%. Con la inversión empresarial en aplicaciones de IA todavía al alza, Altindex proyecta que el mercado completo de inteligencia artificial llegue a 528.000 millones en 2030, con el aprendizaje automático quedándose con el 72% de esa cifra.
Estados Unidos, un tercio del pastel
Por geografía, Estados Unidos manda con claridad. Según Statista, el mercado estadounidense de aprendizaje automático creció un 24% interanual hasta los 70.000 millones de dólares en 2024, un tercio del valor mundial del sector. La proyección apunta a 170.000 millones en 2030, un 142% más.
Asia va por detrás en volumen pero no en ritmo. El mercado asiático avanzó un 34% interanual en 2024, hasta los 55.100 millones, y se prevé que llegue a 153.000 millones en 2030, un 178% más gracias al tamaño de su población, la diversidad de sectores que están adoptando IA y la inversión sostenida en infraestructura tecnológica.
Europa, con 55.800 millones de dólares en 2024 (28% de crecimiento), apunta a 144.000 millones en 2030, un 161% de subida en seis años.
Por qué el aprendizaje automático se lleva casi todo
El aprendizaje automático es la tecnología que hace posible desde los sistemas de recomendación hasta el mantenimiento predictivo en fábricas, pasando por la logística y la atención al cliente automatizada. Cuanto más se adopta la IA en un sector, más peso gana este tipo de modelos frente a otras ramas como la visión por computador aislada o los sistemas basados en reglas. Es la parte de la IA que ya está en producción en miles de empresas, no la que sigue en fase experimental.
Dos años después de estas proyecciones, el patrón se mantiene: el grueso de la inversión en IA corporativa sigue yendo a modelos de aprendizaje automático aplicados a procesos concretos, no a apuestas especulativas. Un estudio reciente del IBM Institute for Business Value confirma que la adopción corporativa avanza más rápido que la capacidad de las empresas para gobernarla, lo que explica por qué el gasto en esta tecnología no deja de crecer.
El reverso de esa carrera es la brecha de preparación. El 83% de las organizaciones reconoce que su infraestructura necesita alguna actualización antes de poder ejecutar sistemas de IA agéntica en producción, lo que sugiere que buena parte de esos 204.000 millones se ha ido en proyectos que todavía no han madurado del todo.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre IA y aprendizaje automático?
La inteligencia artificial es el campo general que busca que las máquinas realicen tareas propias de la inteligencia humana. El aprendizaje automático es una de sus técnicas, la que entrena modelos con datos en vez de programar reglas fijas, y es la que domina el mercado porque ya está integrada en productos reales.
¿De dónde salen estas cifras de mercado?
Del análisis de Altindex.com, que a su vez recoge datos de Statista sobre el tamaño y la evolución del mercado global de inteligencia artificial y aprendizaje automático entre 2020 y las proyecciones a 2030.
¿Por qué Estados Unidos concentra un tercio del mercado?
Por la combinación de grandes proveedores de nube e IA (Microsoft, Google, Amazon, OpenAI, Anthropic), un ecosistema de capital riesgo muy activo y una adopción corporativa temprana en sectores como finanzas, salud y retail.
¿Se ha cumplido la proyección de 528.000 millones para 2030?
Es una previsión a seis años vista desde 2024, por lo que todavía está en curso. La tendencia de crecimiento de doble dígito se ha mantenido, aunque el ritmo exacto depende de factores como la regulación, el coste de la computación y la velocidad de adopción empresarial.












